Análisis | miguel ángel zamora
Las indemnizaciones a las víctimas se acercan al millón y medio de euros
La sentencia aplica un aumento del 30% en las compensaciones por entender que los usuarios eligen el tren como método de transporte más seguro que otros

Las asistencias rescatan el cadáver de una de las víctimas instantes después de haber ocurrido el ac
El apartado de indemnizaciones fijado por la Magistrada Juez en la sentencia contempla un aumento del 30% en las can tidades correspondientes a cada uno de los perjudicados «teniendo en cuenta las circunstancias del accidente, ya que nos encontramos ante un hecho como el que aquí nos ocupa, en el que, incuestionablemente y dadas las propias circunstancias especialmente dramáticas en las que se inscribe, el daño moral sufrido por los perjudicados tiene un componente de gravedad mayor que el derivado por ese mismo resultado producido en el curso de la circulación rodada».
A criterio de su señoría «quien decide ponerse al mando o viajar a bordo de un vehículo, asume los riesgos propios de la circulación, por sí o por su familia, en cambio los viajes en tren inspiran una mayor confianza y seguridad y de hecho suponen una menor siniestralidad que los ocurridos por accidentes de circulación».
La sentencia entiende también que la imprudencia se califica de grave atendiendo a criterios similares: «El acusado debía responder de la vida de más de 400 personas que viajaban a bordo del tren».