Acusan al PP de azuzar el caso para tapar el Gürtel
Un debate bronco, plagado de dardos y acusaciones soterradas. La sesión de control al Gobierno se convirtió en un casi monográfico sobre Baltasar Garzón. El PP interpeló hasta seis ministros con el mismo reproche: la existencia de una «sucia y populista campaña» contra los miembros del Tribunal Supremo por encausar al juez de la Audiencia Nacional. Los miembros del Ejecutivo respondieron al contraataque. Acusaron a los populares de ser ahora «afligidos de conveniencia». El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, en concreto, recordó que el PP «ha arremetido» contra jueces, fiscales y policías cada vez que han intentado esclarecer posibles casos de corrupción en sus filas. Los socialistas, en definitiva, sostuvieron que la formación que lidera Mariano Rajoy azuza la polémica en torno a los procesos judiciales contra Garzón para tapar las consecuencias políticas del caso Gürtel.
Las encargadas de abrir el fuego fueron María Teresa Fernández de la Vega y Soraya Sáenz de Santamaría. Ambas se volvían a ver las caras tras dos meses en los que la portavoz del PP prefirió a Elena Salgado como rival.