Miles de personas apoyan a Garzón en las manifestaciones
Representantes sindicales, del PSOE y de IU, en las protestas en 20 ciudades

En las manifestaciones se exhibieron fotografías de víctimas del franquismo.
Decenas de miles de personas participaron ayer en las movilizaciones «contra la impunidad del franquismo» o, dicho de otro modo, en las manifestaciones en defensa del juez Baltasar Garzón. Las marchas recorrieron más de una veintena de ciudades españolas, aunque la más numerosa tuvo lugar en Madrid. Participaron a título personal dirigentes políticos como el socialista Pedro Zerolo o el diputado de Izquierda Unida Gaspar Llamazares, pero también representantes del mundo de la cultura como el cineasta Pedro Almodóvar, la escritora Almudena Grandes o el hispanista Ian Gibson.
Con fotografías de víctimas de la dictadura en mano y carteles en los que podían leerse críticas a la causa abierta por el juez Luciano Varela contra Garzón, los manifestantes abarrotaron el trayecto que va desde la plaza de Cibeles hasta la Puerta del Sol. España al revés: corruptos y fascistas juzgan al juez, Gürtel+fascistas: 1. Justicia: 0 ...la mayor parte de los letreros decían cosas semejantes. Todo un alegato en defensa del magistrado acusado por Falange y Manos limpias de prevaricación por abrir una investigación penal contra los crímenes del franquismo desde la Audiencia Nacional. Los acusadores dicen que sabía que no tenía competencias para ello.
Marcha de Falange. A apenas tres kilómetros de distancia, y media hora después, a las siete de la tarde, Falange movilizaba también a los suyos. Unas decenas de personas cubrieron el tramo que va desde Alonso Martínez a la plaza de la Villa de París al grito de «con nuestros caídos no se juega».
Mientras, el juez Baltasar Garzón pasó a la ofensiva y recursó al juez Valera y pidió a la Sala de lo Penal que le retire de la causa y nombre a otro instructor que tramite el caso desde el principio.
Garzón considera que Varela se ha inhabilitado a sí mismo al romper la obligada neutralidad del instructor y «tomar partido» en favor de las organizaciones que ejercen la acusación popular -”hasta el viernes Manos Limpias y Falange Española de las JONS-”, a las que habría proporcionado una colaboración «privilegiada y decisiva» para salvar sus escritos de acusación, cargados de graves errores que los invalidaban, y así poder sentarle en el banquillo acusado de prevaricación.