Los ganaderos inundan el campo de leche y amenazan con desabastecer a la industria
El sector no entregó ayer los 600.000 litros de León y protagonizó una protesta en Toral de los Guzmanes

Más de 200 ganaderos leoneses se concentraron ayer en Toral para protestar por la mala situación del
Cerca de 600.000 litros de leche de vacuno. La producción diaria de los alrededor de 750 ganaderos de la provincia que integran este sector. Ayer no llegó a su destino: las industrias lácteas, en una jornada de protesta cuyo principal objetivo era llamar la atención sobre la dramática situación que vive el colectivo ante la bajada de los precios de los últimos meses que agrava aún más la crisis que arrastran las explotaciones leonesas.
Prácticamente 150.000 de los 600.000 litros que ayer no se entregaron a la industria terminaron arrojados en el campo. Más de 200 ganaderos -"ataviados con batas blancas y pantunflas azules-" y nueve cisternas cargadas de leche se concentraron a mediodía en una finca situada a la salida de la localidad de Toral de los Guzmanes en la carretera que conduce a Laguna de Negrillos.
Protagonizaron el acto de protesta convocado en León en una cadena de concentraciones que se celebró también en otras provincias de la comunidad y en el resto del país, incluida la capital, Madrid.
En esta finca, los convocantes (Urcacyl, Feplac, Asaja y UCCL) reunieron a más de dos centenares de ganaderos de vacuno de leche para protestar ante la situación del sector. Tras arrojar los 150.000 litros a la tierra, los representantes de estas organizaciones se dirigieron a los manifestantes para explicarles la situación y avanzar que si la respuesta de la industria ante este acto de protesta no incluye la negociación convocarán más protestas, dejando sin entregar la leche varios días consecutivos hasta desabastecer el mercado.
El presidente nacional de la Federación de Productores Lácteos (Feplac), el leonés José Antonio Herrero Conejo, afirmó que la protesta supone un «aviso a la industria, que tiene en estos momentos un producto escaso y juega con los precios». Además, advirtió ya de que la próxima movilización «no será de un día como ahora, dejaremos de entregar la leche cuatro o diez días hasta que se queden desabastecidos y la ruina amenace».
Recordó que entre febrero y marzo el precio del litro de leche ha bajado tres céntimos, situándose en estos momentos en los 0,27, mientras que el coste de producción de esta misma cantidad para los ganaderos asciende a 0,33. «Con estos precios no podemos cubrir los costes de la explotación ni hacer frente a las amortizaciones de nuestros créditos, también los bancos ya empiezan a negarse a dar más préstamos ante la falta de liquidez». Quieren que la industria firme contratos con precios justos.