Garzón se marcha al Tribunal Penal Internacional para evitar la suspensión
La excedencia es por siete meses, pero el TS continuará con las tres causas
Garzón, ayer a la salida de la Audiencia Nacional.
Baltasar Garzón se va de la Audiencia Nacional. El juez solicitó ayer al Consejo General del Poder Judicial su traslado al Tribunal Penal Internacional para incorporarse como asesor externo de la Fiscalía, órgano dirigido por el jurista argentino Luis Moreno Ocampo, con el que Garzón mantiene estrechos vínculos profesionales y amistosos. La petición será estudiada este miércoles por el Consejo, y es previsible que acepte su salida de la Audiencia. El movimiento del juez, que tiene por delante un oscuro futuro profesional en España, evitaría que fuera suspendido de sus funciones si el Tribunal Supremo le enjuicia por prevaricación en la investigación de los crímenes del franquismo, una decisión que parece inminente.
La solicitud de Garzón será revisada este miércoles por la Comisión Permanente del Consejo, quien dará por recibida la petición y requerirá un informe al Ministerio de Exteriores para consultar si la plaza encaja en la situación de «servicios especiales» pedida por el juez. La excedencia es por un periodo mínimo de siete meses y se podría ampliar. Esta suerte de permiso implica que Garzón no perdería su plaza como titular del Juzgado Central de Instrucción, por lo que mantendrá su condición de aforado, lo que implica que el Supremo seguirá adelante con las tres causas que tiene abiertas en su contra.
Pero la maniobra del juez sí tiene una consecuencia inmediata que aliviaría su situación procesal, pues evitará que sea suspendido como juez de la Audiencia Nacional. Una decisión que hubiera tomado el Consejo una vez que el Supremo le comunicara su enjuiciamiento por investigar los crímenes del franquismo, resolución que se podría producir en las próximas horas, según apuntan fuentes del alto tribunal.
Sin embargo, a la vista de que el juez se ha adelantado a esta posibilidad al pedir su traslado al Tribunal Penal Internacional, el Consejo tendría que tener en cuenta esta circunstancia antes de abordar la suspensión. La razón es que para entonces Garzón no estaría en la Audiencia Nacional, por lo que sería incongruente apartar temporalmente a un juez de sus funciones cuando ya no está en ejercicio de su cargo. Fuentes del gobierno de los jueces señalaron que lo más sensato sería no tratar su suspensión al menos hasta dentro de siete meses, cuando regresara de la corte.