Salgado desmiente a Blanco y Chaves sobre la subida de impuestos a los ricos
Economía guarda la medida para usarla sólo si es preciso al negociar los PGE

La vicepresidenta económica Elena Salgado.
No es lo mismo ser político que economista. No es lo mismo ser Elena Salgado o Miguel Sebastián que José Blanco o Manuel Chaves. El recorte del gasto social anunciado por Zapatero ha abierto un debate en el Gobierno sobre cuál es el camino a seguir. Los de la intuición abogan por un varapalo a «los que más tienen». Los de los números por dejar las cosas como están. Al menos, de momento.
En puridad, fue el propio Zapatero quien destapó el miércoles la caja de los truenos cuando, en respuesta al portavoz de ICV, Joan Herrera, aseguró que su alma social y su espíritu de izquierdas no se han ido para siempre y que, aunque ése no era el día, «llegará el momento» de hacer una reflexión sobre la «fiscalidad» de los más pudientes. Es más, cuando Herrera con gesto incrédulo, e indignado por el vuelco dado al discurso socialista, preguntó «cuándo», la respuesta del jefe del Ejecutivo, eso sí apenas perceptible, fue «pronto».
Qué quería decir Zapatero por «fiscalidad» no está claro. Pero fuentes socialistas insisten en que sus palabras no implican necesariamente una subida de impuestos y que, en todo caso, «no hay nada decidido» al respecto. La expectativa, aún así, ya está en el aire y el Gobierno se encuentra de nuevo en un escenario que habría querido evitar: la sinfonía del desconcierto generada el pasado verano cuando Blanco, ya habló de exigir un mayor esfuerzo a los ricos para evitar recortes en el gasto y la inversión. Aquello acabó, meses después, en la subida del IVA.
La tesis de Economía, la que probablemente se llevará el gato al agua, es que hay que esperar y ver. Es preciso, apuntan fuentes gubernamentales, evaluar qué ocurre con la subida del IVA, que entra en vigor en julio, antes de tomar ninguna decisión. En todo caso, Salgado dejó ayer abierta una puerta y en medios políticos se baraja que podría usarse en la negociación de los próximos Presupuestos del Estado.