Rubalcaba: «Casi, casi... no se puede hacer mejor»
«Casi, casi... no se puede hacer mejor». Alfredo Pérez Rubalcaba no podía ocultar ayer su orgullo por el nuevo golpe a la cúpula de ETA, el sexto en dos años, tal y como repitió en varias ocasiones. El ministro presentó la caída de Mikel Kabikoitz Karrera y el resto de los etarras como «ejemplo de coordinación» entre las fuerzas de seguridad francesas y españolas y los servicios de Inteligencia de ambos países.
Rubalcaba, durante la comparecencia, llegó a asegurar que la operación ayer, «dada la situación por la que pasa ETA» es «cualitativamente más importante» que la caída de Garikotiz Aspiazu Txeroki , el importante jefe del aparato militar de ETA, detenido en noviembre del 2008.
El máximo responsable de la lucha antiterrorista justificó esta afirmación en el hecho de que todos los analistas creen que Agirregabiria era el repuesto natural de Karrera. Una sucesión ahora frustrada.