Reportaje | alicia lópez
Del escaño al ring o al tablao
Los parlamentarios tienen las más singulares aficiones para su tiempo de ocio
Hay señorías que se dejan la adrenalina en un cuadrilátero y hasta les dejan K.O. Otras coleccionan maquetas de trabucos. Y también hay a quienes les apasiona correr rallies o cantar flamenco. ¡Todo lo que sale cuando se levanta la tapa del escaño!
Entre los 350 diputados y 263 senadores hay quien rompe su rutina boxeando, como el diputado del PNV Emilio Olabarria, que incluso sufrió un percance hace algunas semanas al recibir un puñetazo en la cara de su contrincante y apareció en la última comisión de Defensa con algunas magulladuras.
Al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, le pierden el ping-pong y la novela negra y policiaca, para no salir de su «ámbito», como él mismo subraya. También le pierde su «forofismo» vikingo, pero ese ya es un pecado muchas veces reconocido.
Los senadores tienen compañeros, como el socialista Francisco Jiménez, que en un momento dado se arranca por bulerías, o el ex presidente valenciano Joan Lerma, que se dedica en cuerpo y alma a la construcción de maquetas de trabucos y barcos.
Hay un coleccionista de pajaritas, Antonio Hurtado, también en la bancada socialista, que incluso tiene una amiga que le reconvierte las corbatas que le regalan en pajaritas, porque él o lleva pajarita -”y tiene más de sesenta-” o no lleva nada.
A atesorar corbatas no hay quien gane al portavoz de CiU en la Cámara Baja, Josep Antoni Duran i LLeida. Más de mil, entre ellas una colección perteneciente a Jordi Pujol, que le regaló la esposa de éste, Marta Ferrusola. Incluso ordena algunos de sus recuerdos en función de la corbata que llevaba en ese momento y así el día en que Artur Mas tomaba posesión de su cargo como conseller en cap eligió una verde «chillona» para disimular su decepción.
Soraya Sáenz de Santamaría, portavoz del PP en la Cámara Baja, se escapa, siempre que sus obligaciones se lo permiten, a hacer submarinismo.
Algún que otro «chef» de arroces se deja ver porlas Cortes: el portavoz de ERC en el Senado, Carles Bonet, tiene fijación y si el sábado no cocina un «arròs» -”imbatible, según él, si lleva carxofes-”, la semana seguro que empieza o termina mal.
bastante más que la agricultura le pone al que fue el último ministro del ramo con el PP, ahora parlamentario en el Congreso, Miguel Arias Cañete. Lo que le pone realmente son los rallies al volante de coches clásicos.