Diario de León

Bronca en el Senado al pedir el PP a gritos la dimisión de Zapatero

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r. gorriarán | MADRID
León

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Zapatero no tuvo una buena tarde en el Senado. Tuvo que soportar una bronca monumental desde los escaños del PP, en los que sus señorías pedían a gritos «¡Zapatero dimisión!». Los socialistas intentaron acallar la barahúnda con una cerrada ovación a su líder, pero los populares se hicieron notar más. El presidente de la cámara alta, Javier Rojo, intentó en vano poner orden en el hemiciclo y acabó por regañar a los senadores con un «esto es lamentable». Todo ocurrió tras un tenso cruce dialéctico entre el presidente del Gobierno y el portavoz del PP en el Senado, Pío García-Escudero, por una pregunta en la que inquiría a Zapatero sobre los recortes del gasto social y el crecimiento de la economía. El jefe del Ejecutivo respondió que una cosa no quitaba la otra y García-Escudero replicó en tromba. «No le reconozco», dijo el senador del PP, quien dijo no saber cuál era el verdadero, «el Zapatero de antes o el de ahora, el que pide sacrificios con cara de funeral, pero no pide disculpas»; tachó al presidente de «tragasables» que acepta sin rechistar todo lo que le imponen desde otro países; «su discurso durante seis años -"prosiguió-" ha sido pura demagogia y ahora ya no ofrece otra imagen que la de un boxeador grogui»; en definitiva, resumió, «un impostor político». El portavoz popular cerró su intervención diciendo: «Si tiene dignidad, convoque inmediatamente elecciones para que los españoles puedan decidir su futuro».

Zapatero aguantó enfadado el chaparrón y respondió: «Yo sí le reconozco, con esa política de decir no, nunca, jamás a nada que pueda ser responsable y constructivo para nuestro país». El jefe del Ejecutivo explicó las políticas de su Gobierno y acusó al PP de estsar pendiente de las elecciones: Pero «le diré una cosa, perdieron las (elecciones de 2004), perdieron las de 2008 y perderán las próximas».

A partir de ahí, la gresca fue en aumento hasta acabar con tres minutos de gritos y aplausos enfrentados.

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