Crónica | antonio montilla
Revés parlamentario por las pensiones
PP, nacionalistas e izquierda unen sus fuerzas para derrotar al PSOE y exigir al Ejecutivo que rectifique y respete el Pacto de Toledo
El Congreso propinó ayer un serio revés político al Gobierno por haber congelado por decreto las pensiones a partir del próximo año. La moción aprobada con la oposición del PSOE reclama al Gobierno que en el 2011 se actualicen esas prestaciones. La iniciativa del PP salió adelante con los votos de toda la oposición, y aunque no obliga a nada deja claro al Ejecutivo que los partidos creen que con la medida ha cruzado una línea roja al haber roto un consenso fraguado durante los últimos 15 años en el Pacto de Toledo.
Izquierda, nacionalistas y derecha se unieron para aislar en el pleno al PSOE e inflingirle la vigésimo primera derrota en esta legislatura, pero la que más escoció. Todos los grupos salvo el socialista apoyaron una moción de los populares en la que se exige al Ejecutivo que rectifique el decreto aprobado el jueves pasado, que por primera vez en muchos años despoja a los pensionistas de su derecho a no perder poder adquisitivo por el aumento de la inflación. El decreto sólo se compromete a continuar con la actualización anual equivalente al aumento de los precios al consumo de las pensiones mínimas. La moción aprobada a los socialistas que, con una «decisión unilateral», han violado dos recomendaciones sucesivas del Pacto de Toledo, las que «garantizaban por ley el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones».
Espina por el decreto. Muchos grupos, de forma especial los nacionalistas, usaron ayer la moción para poder sacarse la espina política que se les clavará el próximo jueves, cuando casi con toda seguridad colaboren con su abstención a ratificar el real decreto que incluye la citada congelación entre la batería de recortes del gasto público.
Aunque aún no es pública la decisión, los socialistas confían en ratificar el decreto con sus únicos votos -”169 diputados-” gracias a que CiU, PNV, Coalición Canaria, UPN, y quizás el PP, se abstendrían con la nariz tapada y duras críticas.