Cambio total de filosofía tras producirse el segundo fracaso de la legislatura
El diálogo social se inició el 29 de julio del 2008. Fue un acto con rango de gran acontecimiento, celebrado en La Moncloa. El presidente del Gobierno y los líderes de sindicatos y patronal firmaron la Declaración para el impulso de la economía, el empleo, la competitividad y el progreso social . Entonces, el Ejecutivo se comprometió a que solo aprobaría reformas laborales respaldadas por los agentes sociales. Los posibles frutos de aquel documento se han diluido en mesas de negociación sin futuro y en la defensa de intereses enfrentados.
El proceso, además, en los últimos tiempos, se ha visto afectado de lleno por el empeoramiento de la crisis y las constantes exigencias de instituciones nacionales e internacionales, así como por un plan de ajuste, sin precedentes en España, con recorte salarial de los empleados públicos y congelación de las pensiones. Este plan vulnera acuerdos pactados y llena de incredibilidad el cumplimiento de cualquier otro pacto.