Zapatero tramitará un proyecto de ley para evitar la soledad
El PP no desvela si apoyará al Gobierno hasta conocer su propuesta definitiva

Zapatero mira a Blanco en presencia de Manuel Chaves, antes de la reunión de la Ejecutiva Federal.
El Gobierno no correrá en solitario con el coste de una reforma laboral «de calado». Cuando aún intenta asimilar el mazazo de haber impulsado sin apoyo alguno el impopular decreto de recorte del déficit, ser el autor único de una medida que, a la postre, abaratará el despido provoca calambres en el PSOE. La fecha del 16 de junio para su aprobación en Consejo de Ministros sigue siendo inamovible, pero esta vez, cuando el texto llegue al Congreso para su convalidación, el Ejecutivo accederá a que sea tramitada como proyecto de ley para incorporar así al mayor número de grupos posible, incluido el PP.
No hay ya miedo -"como ocurrió con el «tijeretazo»-" a que Europa o los mercados internacionales interpreten el gesto como un síntoma de debilidad por parte de José Luis Rodríguez Zapatero para acometer reformas exigibles. Con aquella drástica medida, dicen los socialistas, había que lanzar el mensaje de que España estaba dispuesta a ser expeditiva y hacer sacrificios en pro de la estabilidad económica, por más doloroso que resultara. Se trataba de actuar y de actuar con urgencia. Esto, alegan, es una medida de largo plazo, de la que no cabe esperar efectos inmediatos y concebida para durar «mucho tiempo». La tramitación de un real decreto como proyecto de ley no impide, además, que la norma entre en vigor desde su convalidación.
1397124194 A través de enmiendas. Simplemente, la convierte en provisional y permite que pueda ser modificada a través de enmiendas. En este caso, la reforma definitiva podría aprobarse en otoño. De este modo, los socialistas se garantizan, al menos, la disposición a pactar de CiU, PNV, ERC y, sobre todo, del PP. Todos ellos habían advertido de que no se les podía exigir una adhesión inquebrantable en tan solo dos días, cuando se ha dado a los agentes sociales dos años de negociación. La secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, defendió ayer que el tiempo que se ha dado a los grupos para estudiar la propuesta gubernamental es «suficiente». «Tienen el texto incluso antes de ser aprobado por el Consejo de Ministros»