Rubalcaba lamenta que el PP cuestione en este momento la lucha contra ETA
Los populares avisan al Gobierno de que si «permite» a Batasuna concurrir a las elecciones municipales del 2011 habrá «roto» el Pacto Antiterrorista
Rubalcaba, antes de comparecer en el Congreso.
El malestar en el Gobierno por los ataques más o menos velados del Partido Popular a la lucha antiterrorista es creciente. El acto del pasado lunes en el que el que los ex ministros del Interior de José María Aznar, con el ex presidente al cabeza, alertaron de supuestas «operaciones de distracción» o, incluso sobre «el juego temerario» del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero con ETA, han terminado de encender los ánimos en Interior. Y no sólo entre los responsables políticos del departamento. Unos y otros acusan de «gratuitos» y faltos de «todo rigor» los cometarios de los que fueran máximos responsables de ese ministerio.
El hoy titular de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que horas antes no podía disimular en privado su monumental enfado, ayer se refugió en la ironía para contestar las insinuaciones que José María Aznar, Mariano Rajoy, Jaime Mayor Oreja y Ángel Acebes lanzaron durante la presentación del libro de la Faes La Política Antiterrorista para la derrota de ETA , del diputado del PP Ignacio Cosidó. «A mí siempre me ha llamado la atención una cosa. Me llama la atención en este caso, otra vez más, que cuanto mejor vaya la lucha antiterrorista más voces del PP se sumen a cuestionarla. Me llama la atención y no le encuentro una razón fácil de explicar... O sí», apuntó con sorna.
Los líderes populares, pretéritos y presentes, alertaron en el acto de que ETA intenta estar presentes en las próximas elecciones y que «necesita un partido legal para sobrevivir». Pérez Rubalcaba, no quiso ahondar en la polémica, y reiteró sus ya conocidos argumentos: «no es cuestión de creer o no creer» que la coalición clandestina pueda participar en los comicios. Batasuna «sabe lo que tiene que hacer». O lo que es lo mismo, seguirá «ilegalizada» en tanto en cuanto «no rompa con ETA fehacientemente o mientras ETA no le deje fehacientemente».
«Vieja guardia». Más allá de las declaraciones públicas, en Interior y en el Gobierno insisten en que el Partido Popular saben «perfectamente y en cada momento y a través de los interlocutores decididos al efecto» cómo se encuentra la política antiterrorista y la determinación del Ejecutivo de «hacer todo lo legalmente posible» para que ni Batasuna ni ninguno de sus sucedáneos pueda concurrir a las municipales. Responsables del Gobierno, que achacan estos ataques a la «vieja guardia» cercana a Aznar, lamentan que Mariano Rajoy no acabe con esas insinuaciones.
Comentarios que ayer volvieron a repetirse, casi en idéntica línea a los de la presentación del libro, aunque con algún matiz. En declaraciones a Punto Radio, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, advirtió al Ejecutivo que si Batasuna u otra «marca» de la banda terrorista consigue «colarse» en las elecciones de mayo del 2011, porque «así lo permite el Gobierno», ello supondría «romper» el pacto antiterrorista. No obstante, reconoció que tanto el Ejecutivo central como el vasco han dado «su palabra» de que no hay contactos con ETA. «La prueba del nueve», dijo, serán los próximos comicios.
A pesar de la promesa, Cospedal anunció que su partido dejará de apoyar al Gobierno de Patxi López si en algún momento tuviera «constancia absoluta» de que hay negociación con los terroristas.