Sólo un tercio de inmigrantes logra traer a su familia a León
Los sindicatos denuncian el alto nivel de renta que exige León para reagrupar
Jabed Ahktar con los dos hijos que viven desde enero con él en León.
La crisis ha puesto más difícil la reagrupación de las familias inmigrantes. Sólo una tercera parte de las que han intentando reunirse en León en los últimos dos años y medio lo han conseguido. En concreto, la Subdelegación del Gobierno de León aprobó 693 reagrupaciones iniciales y desestimó 1.213 desde el año 2008 hasta junio del 2010.
Las dificultades económicas son el principal escollo para la reagrupación familiar, a lo que ahora se añaden las restricciones que establece la nueva legislación de extranjería al limitarla a parientes a hijos e hijas menores, cónyuges y ascendientes que tengan 65 o más años, señala la profesora de la Universidad de León, Aurelia Álvarez. La nueva ley permite que las personas reagrupadas puedan acceder al mercado laboral, cosa que hasta ahora tenían vedado y perjudicaba especialmente a las mujeres.
Desciende el número de solicitudes de regrupación, aumenta, de año en año, el porcentaje de las que son rechazadas porque no reúnen los requisitos legales exigidos, fundamentalmente los ingresos. La ley habla de que las personas que realizan la reagrupación tienen que tener «recursos económicos suficientes». En la práctica, en cada provincia se aplica un baremo diferente en función del nivel de vida.
En en el caso de León, según la Subdelegación del Gobierno, se toman como referencia el Iprem (531 euros) por cada miembro de la unidad familiar. «La administración de León se ha convertido en la más tacaña y cicatera de Castilla y León para conceder permisos de todo tipo a la población inmigrante», señala Miguel Ángel Cueto, de UGT.
«Para que un inmigrante agrupe a su mujer y a un hijo necesita unos ingresos cercanos a los 1.500 euros, cuando en otras provincias la autorizan con 900 euros», añade. La misma queja se oye en Comisiones Obreras: «El reglamento del 2004 deja en manos de cada oficina de Extranjería los criterios para establecer la capacidad económica. En Zamora, con el salario mínimo y 150 euros por persona se autorizan reagrupaciones y aquí he visto denegarlas a personas con nóminas de 1.200 euros cuando hace tres años lo hacían con 700 euros. Ese el criterio que hay de integración de la población inmigrante».
Para la Subdelegación del Gobierno, las diferencias se deben al «nivel de vida de cada provincia». Después de cumplirse seis meses de la entrada en vigor de la nueva ley de extranjería, todavía no ha salido el reglamento, en el que se había puesto alguna esperanza para que unificara el régimen económico de las reagrupaciones familiares.
Durante el año 2008, se autorizaron en León 424 reagrupaciones familiares y fueron desestimadas un total de 589 (58% del total); durante el 2009, los expedientes de reagrupación favorables fueron casi la mitad (224), mientras que se mantuvo el número de desfavorables (506) y en los seis primeros meses del 2010 se han aprobado en León 45 reagrupaciones y se han desestimado 418, casi el triple.
También las asociaciones de inmigrantes se quejan de «política restrictiva» en León en la concesión de permisos en general.
En los permisos por arraigo social, en cambio, se observa un aumento respecto al año pasado de las solicitudes concedidas ya que en los cinco primeros meses se han concedido 41, casi tantas como en el 2009 (42), pero menos de la mitad que en el año anterior. Las desfavorables duplican a las que se conceden en lo que va de año y los triplicaron en el 2009. En cambio, en 2008 fueron casi tantos favorables (99) como desfavorables (103).
Dos mil denegados. El resto de autorizaciones (permiso de residencia, trabajo, etc.) se mantienen estables. Se trata fundamentalmente de las renovaciones. En 2008 se concedieron 2.049, en el 2009 ascendieron a un total de 2.644 y 1.165 hasta junio. Se han denegado casi dos mil permisos de residencia y trabajo desde 2008 hasta junio de este año.