Diario de León

Jarro de agua fría a las expectativas de remodelación

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

La andanada | cerecedo

El runrún existente sobre una posible remodelación en la Junta que comportaría una significativa reducción en su organigrama de altos cargos había alimentado el morbo político en torno al Debate parlamentario sobre el estado de la comunidad. El runrún no era gratuito. Tenía su base en lo afirmado por el presidente Herrera durante la sesión plenaria celebrada la pasada semana, en la que dejó abierta la puerta a dicha reducción como una medida mas de austeridad dentro del plan de ajuste que viene aplicando la Junta en los últimos meses.

Nadie en su sano juicio podía esperar que Herrera señalara en vivo y en directo las cabezas que se dispone a cortar, pero sí que acotara el alcance la reestructuración y ofreciera pistas que permitieran adivinar por donde podría pasar la guadaña. Sin embargo, el presidente de la Junta echó un jarro de agua fría sobre dichas expectativas, al incluir en su discurso inicial tan solo una referencia a la «reestructuración y reducción del número de entidades instrumentales». Por la tarde, durante el rifirrafe mantenido con la portavoz socialista, Ana Redondo, Herrera acotó dicha medida a las empresas públicas y fundaciones dependientes de la Administración autonómica.

No sirvió de nada que Redondo calificara ese anuncio de «tibio recorte» manifiestamente insuficiente comparado con la reducción de Consejerías, altos cargos y empresas publicas aplicada en la mayor parte de las comunidades autónomas. En ese punto Herrera negó la mayor, rechazó que el organigrama de la Junta este sobredimensionado y aseguró que la estructura de administraron y gobierno de Castilla y León «es perfecta y ventajosamente comparable con la de cualquier otra comunidad». Y para probar dicha información afirmó que Castilla-”La Mancha, después de reducir en dos ocasiones el número de Consejerías, sigue teniendo 124 altos cargos, número que en Andalucía sobrepasa los 200. Oído lo cual se diría que el presidente Herrera no tiene la menor intención de prescindir de ninguno de los 104 altos cargos de la Junta.

No por la insatisfacción del morbo el toma y daca dialéctico entre la portavoz socialista y el presidente careció de interés. Redondo tejió una intervención bien hilvanada combinando cargas de auténtica profundidad (el rearme de los provincianismos en detrimento del proyecto común de Castilla y León, retroceso puesto de manifiesto por el fracasado proceso de integrar las Cajas de Ahorro) con determinadas puyas nada ingenuas, como la recetada a la marca territorio y a su eslogan «Tus ideas cobran vida».

El tono, bastante mas crispado de lo habitual, utilizado por Herrera en su contrarreplica delató que el presidente no encajó nada bien las críticas de Redondo. Lejos del tono paternal utilizado en otras ocasiones, ayer el presidente se dolió en banderillas y contraatacó con alguna que otra puya, la mas recurrente de ellas la de presentar a la portavoz socialista como «ninguneada» por la dirección de su partido (se entiende que por el secretario autonómico del PSOE, Óscar López).

Vista la sospechosa sintonía que viene manteniendo con el PP, la intervención de Joaquín Otero en este debate estaba a priori muy devaluada. Sin embargo, con pacto o sin pacto previo, el hecho es que el procurador leonés arrancó de Herrera un rotundo «no» al «cementerio nuclear» solicitado por determinados municipios de Valladolid y Palencia. Hasta ayer la Junta no se había opuesto al posible emplazamiento de esa instalación en territorio de Castilla y León.

tracking