Reportaje | ANa GAITERO
Ponerse al día poquito a poco
El IES Ordoño II forma a 44 personas para atención a la dependencia
En el año 2015 todos los centros de atención a personas con discapacidad y dependientes tienen que tener a personal cualificado profesionalmente en las tareas de cuidados. «Tengo un título de auxiliar de enfermería, pero si completo el ciclo de atención sociosanitaria tendré opción a promocionarme», asegura Marga, cuidadora en Aspace. Para María Jesús, que obtuvo el mismo título en los exámenes libres y trabaja en el CRE de San Andrés, los módulos del IES Ordoño II le permiten «aprender nuevos conocimientos y ponerse al día en otros que había olvidado».
Con la oferta parcial «tenemos la ventaja de que no hay que matricularse en el curso completo». Su compañera Ana, con dos hijos, es cuidadora de Asprona desde hace tres años y medio. «Hice el bachillerato, pero desenganché de los estudios y empecé a trabajar. Ahora descubrí este mundo de la atención sociosanitaria y me he enganchado», asegura. El año pasado hizo el módulo de higiene y este curso el de alimentación. Además, este curso «pienso examinarme de tres módulos más por libre en Segovia».
El esfuerzo que supone trabajar, estar al frente de una familia y estudiar se compensa con «todo lo que nos enseña y motiva nuestra profesora». Ascensión Palma utiliza permanentemente el correo electrónico para facilitar la labor de su alumnado. Además, siempre les pone al corriente de la vida del centro: «Nos integra en el instituto y eso que nuestro horario es siempre por la tarde», añade Ely, otra de las que tiene el título de auxiliar de enfermería por los exámenes libres.
Almudena, auxiliar en Santa Isabel, también hace mucho que dejó de estudiar y «olvidas métodos y protocolos». No tiene aspiración de promocionarse, pero sí la inquietud de «reciclarme y ponerme al día». Se queja de que la empresa, Sacyl, «te ofrece formación pero no da horas de formación» así que saca los estudios a base de «moscosos y de quitármelo de la vida personal».
«Debería premiarse, sobre todo porque es un buen curso, el mejor de los que he estado, pero no cuenta para la baremación de la bolsa de trabajo», lamenta. La única compensación es que Educación permite alguna falta más de las normales en ciclos formativos.
Maribel, Camino y María Jesús vienen andando cada día desde San Andrés, donde trabajan en el servicio de ayuda a domicilio. «Veníamos con miedo porque hay exámenes, pero la profesora nos transmite energía y nos motiva muchísimo... y en el examen pregunta todo», confiesan. Nacho, el único hombre, cocinero, está en el módulo de alimentación «para ampliar conocimientos sobre nutrición porque hacer la comida es más que el placer. A nivel laboral, no espero nada», señala.
Celia era dependienta autónoma y tras cerrar, por la crisis, se convirtió en auxiliar de ayuda a domicilio en una empresa privada (tiene el título de auxiliar de enfermería): «En los dos sitios trabajas con personas. Aquí ves las necesidades y en la tienda, muchas veces, la prepotencia». Un objetivo que comparten muchas de las alumnas es que «poquito a poco, si se ofrecen más módulos en el centro sacar el grado medio sociosanitario».
«Trabajo muchas horas y esto supone mucho esfuerzo, pero compensa. Además, conoces gente y te relacionas, te sales un poco de la rutina y ves otros puntos de vista de la profesión», concluye Celia.