Casi 24 euros más en ropa, y más de 20 euros a mayores al año en alimentación
Cada leonés gasta al año de media 2.024 euros en productos de alimentación, y en vestido y calzado una media de 1.173 euros. A esto hay que sumar 563 euros por ciudadano en artículos del hogar, y otros gastos hasta sumar 2.634 euros por persona y año en adquisición de artículos que no son de alimentación. Esas son las cifras del último Anuario Económico que publica el Servicio de Estudios de La Caixa.
Según estos cálculos, si se mantiene este nivel de gasto, el incremento del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) supondrá para cada leonés un gasto anual a mayores de algo más de 20 euros en los artículos de alimentación que adquiera, ya que la mayoría estarán gravados con un 1% más que hasta ahora, hasta el 8%. Sólo los alimentos considerados básicos, como el pan o la leche, cotizan al tipo super reducido, un 4%, que se mantiene inalterable.
Gasto en ropa. En el caso del gasto en ropa y calzado, se incrementará en 23,5 euros anuales, ya que el IVA que grava estos productos sube dos puntos. Serán 53 euros a mayores si se suma la media de productos para el hogar y otros artículos, gravados también con ese margen.
Según los cálculos de la Confederación de Consumidores y Usuarios, a partir de ahora cada comprador invertirá 85 euros más en la factura de la luz y el gas, 43 euros más en transporte y 50 en sus compras de ropa o joyas. Los cálculos del Gobierno apuntan a un incremento en el gasto de cada contribuyente que rondará los 140 euros anuales.
La Comunidad de Madrid (gobernada por el PP) ha calculado el coste medio de la subida en 338 euros por cada familia. Y los turistas se dejarán de media 21 euros más por persona a la semana en sus vacaciones.
Por otro lado, la capacidad de las empresas de repercutir los incrementos no es la misma. En el sector de la distribución alimentaria está claro: los grandes fabricantes trasladarán el IVA al comercio, pero las medianas empresas no tendrán capacidad de negociar frente a las cadenas de hipermercados. Peor lo tienen los agricultores y ganaderos: aseguran que ya no hay margen para absorber la subida del IVA.