Garzón, de nuevo en el punto de mira de sus «enemigos íntimos»
Baltasar Garzón está de nuevo en el punto de mira de los dos abogados que más inquina le tienen, Antonio Panea y José Luis Mazón. Ellos fueron los que consiguieron el pasado 15 de abril sentar al magistrado en el banquillo del Tribunal Supremo acusado de cohecho y prevaricación por la financiación del Banco de Santander de unos cursos que impartió en Nueva York.
Vuelven a la carga con una nueva denuncia ante la Comisión Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial. La acusación: no haberse inhibido de la investigación del caso Forum Filatélico y de otro sumario penal en el que tenía intereses La Caixa, cuando, según los letrados, la hija de Garzón trabaja en Cosmo Caixa, una de las entidades dependientes de la caja catalana. «Resulta escandaloso que un juez tramite un caso contra la entidad que emplea a su hija y que a él le financia conferencias por las que obtuvo varias decenas de miles de euros», apuntan los denunciantes.