CiU dejará de apoyar a Zapatero si da por cerrado el Estado autonómico
El Gobierno matiza que «hay margen para seguir desarrollando los estatutos» y cree que mantendrá la colaboración parlamentaria de los nacionalistas

Montilla conversa con su vicepresidente Josep Lluís Carod Rovira en los escaños del Parlament.
CiU, el partido que apuntala al debilitado Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, le lanzó ayer un claro aviso que más bien sonó a amenaza. El presidente de la federación catalana, Artur Mas, convocó una rueda de prensa para advertir a Zapatero que como insista en la idea de que la sentencia del Tribunal Constitucional significa el cierre definitivo del Estado autonómico español no tendrán el menor reparo en facilitar la caída del Ejecutivo en cuanto se completen las reformas estructurales que quedarán aprobadas este verano.
La afirmación realizada el jueves por el presidente del Gobierno, que señaló que el fallo del Constitucional «es el fin de todo un proceso de ampliación de la descentralización política de la España democrática», cayó como una bomba en CiU, que es el partido que evitó la caída del Ejecutivo en mayo, con su abstención en la aprobación del plan de ajuste, y que fue elemento clave hace sólo unos días para que lograse ratificar el real decreto-ley que dio a luz la reforma del mercado laboral.
La federación reclamó a Zapatero prudencia y le recordó su «extrema debilidad» parlamentaria, su desesperación para lograr socios que le ayuden a salir del atolladero y las numerosas reválidas a las que tiene que enfrentarse en pocos meses, con una izquierda enfadada y un Partido Popular empeñado en abocarle a unas elecciones anticipadas.