la dedicatoria
Terciado lamenta la desaparición de 3.500 empresas en la comunidad en dos años
Más de 3.500 empresas han desaparecido a causa de la crisis en Castilla y León en los ejercicios del 2008 y 2009, mientras la prolongación de la situación tiene como «consecuencias dramáticas la jibarización de nuestras empresas, cuando no su desaparición, y la consiguiente destrucción de empleo». Así lo lamentó ayer el presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale) y de la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), Jesús Terciado. El anfitrión del acto organizado ayer en homenaje a nueve empresarios de destacada trayectoria reconoció que la comunidad ha acusado la crisis con menor intensidad, aunque los indicadores están en tasas negativas.
Pero sobre todo lamentó la «escasa capacidad que ha demostrado el Gobierno de españa para afrontar la crisis en tiempo y forma, y ahora sufrimos las consecuencias». En cambio, alabó las medidas del ejecutivo que preside Herrera.
Terciado abogó por equilibrar «el estado de ingresos y gastos sin dañar los cauces del tejido productivo», y reclamó analizar «qué servicios pueden gestionarse mejor desde la iniciativa privada». Destacó que elevar la presión fiscal no es la solución, que en su opinón pasa por reducir el gasto no productivo; y exigió aumentar el incentivo a la inversión y mantener el desarrollo de infraestructuras previsto.
El presidente nacional de las pymes criticó con dureza la propuesta de reforma laboral que tramita el Parlamento: «Es una reforma tibia, insuficiente y paradógicamente centrada en el abaratamiento del despido, cuando nuestras demandas van mucho más allá».
Terciado confió en que la aprobación de la Ley de la Morosidad dé un respiro a las empresas, ya que junto con la falta de financiación, el difícil acceso a los mercados internacionales y la lenta incorporación de la I+D son en su opinión las grandes dificultades del tejido productivo de la comunidad.
La entrega de los Cecale de Oro contó con la representación de todos los presidentes de las patronales de la comunidad, y del presidente nacional de la Ceoe. Gerardo Díaz Ferrán alabó las medidas «ambiciosas y valientes» de la Junta de Castilla y León, a la que felicitó por su «especial sensibilidad con las empresas». Reclamó la libertad de empresa para preservar «la fuente más importante de creación de empleo y riqueza», y exigió eliminar trabas burocráticas, junto con una flexibilización del mercado de trabajo, para que las empresas «puedan dirigir la salida de esta crisis».