Agirresarobe jugaba al rugby con el etarra que mató a Carrasco y Uría
El presunto asesino de Joseba Pagazaurtundua, el etarra Agirresarobe no estaba solo. En su entorno había más asesinos con doble vida, más miembros de la banda capaces de matar y luego volver a su actividad normal con sus vecinos, su familia y sus amigos. En el 2005, jugaba en el equipo de rugby de Hernani, donde también militaba Beñat Aguinagalde. En la época en la que el presunto autor de la muerte de Pagaza se movía en la más absoluta impunidad, Aguinagalde estudiaba Medicina. Con el tiempo, entró en ETA y, en el 2008, asesinó al concejal del PSE Isaías Carrasco y al empresario Inaxio Uria. Aginagalde colocó un coche bomba en la Universidad de Navarra, tres meses antes de acudir a las mismas instalaciones para realizar el examen del MIR. No avisó de la colocación del artefecto explosivo, por lo que sólo el azar evitó una masacre. Para entonces, Aguinagalde ya había cometido sus dos asesinatos.
En el atentado en Pamplona le ayudó otro miembro del equipo de rugby de Hernani: Joanes Larretxea. Este último fue detenido en Francia en octubre del año pasado, cuando formaba parte de las estructuras de abastecimiento a los comandos de la banda.
Al médico le detuvieron cerca de Normadia el pasado mes de febrero, cuando se encontraba junto a uno de los miembros de la cúpula de ETA. La carrera de ambos hacia la prisión fue más breve que la de su compañero de equipo acusado de matar a Pagaza.