Se extrema la vigilancia de los muros ante las lluvias de otoño
Nunca antes las presas que embalsan el agua de los ríos leoneses habían retenido tanta agua en agosto como ahora. Los muros de los embalses leoneses soportan este agosto tensiones que no habían registrado nunca antes en este época desde su construcción. Ante esta situación la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) extrema la atención de los diques para que en el futuro no se produzcan situaciones límites que amenacen el correcto funcionamiento de las instalaciones.
La planificación del año hidrológico de los embalses que vierten aguas al Duero incluye el control del agua que puede ser almacenada en cada momento del año en cada uno de los embalses de la cuenca. El año hidrológico va de octubre a octubre y suele alcanzar los volúmenes máximos en los meses centrales, coincidiendo con la primavera cuando las montañas vierten el agua del deshielo y se recogen las lluvias -”en lo que va de año el del Porma es el embalse que más precipitaciones ha recogido con 1520,8 litros por metro cuadrado-”. Sin embargo, este ha sido un año atípico y la cantidad de agua que anega los valles leoneses podría incrementarse al inicio del otoño si se producen precipitaciones inesperadas que aporten volúmenes elevados.
El mecanismo principal de regulación de los pantanos es el desembalse del excedente de agua. En las estadísticas de la confederación, el dato de «suma de salida» ha registrado regularmente los valores más altos en el mes de agosto.
Media de entrada y salida. Según el resumen estadístico de la CHD, durante la pasada semana los embalses leoneses soltaron en su conjunto una media de 110,3 metros cúbicos (mil litros) de agua por segundo. Por el contrario, cada segundo se llenaron con 9,5 metros de agua. La diferencia entre ambos datos es de 101,8 metros cúbicos de agua evacuados por segundo. Sin embargo, el saldo final de agua elimina podría verse alterado si la CHD decide empezar a vaciar los pantanos por prevención.