San Glorio clausurará las instalaciones en verano para proteger la población de osos
La principal novedad ambiental del proyecto de Tres Provincias limita la actividad de noviembre a abril

Imagen reciente de un oso pardo en las inmediaciones de los valles donde se pretende construir el co
El proyecto definitivo de la estación de esquí de San Glorio prevé clausurar las instalaciones en verano como medida correctora para favorecer la presencia de poblaciones de oso pardo cantábrico, especie en peligro de extinción cuyas hembras utilizan los valles esquiables de Lechada y Naranco en los meses de estío como área de paso hacia Riaño, donde después crían a los oseznos. Es, por tanto, un lugar fundamental para la conservación de la especie en el núcleo occidental, el más vulnerable de los dos que hay en la provincia leonesa.
La actividad en la estación de esquí se ceñirá a los cinco meses de la temporada invernal -"de mediados de noviembre a mediados de abril-" y, el resto del año, los promotores pretenden realizar un aprovechamiento integral de los valles del entorno de la estación con iniciativas vinculadas al ecoturismo. No obstante, fuentes de Tres Provincias recordaron que al proyecto final le falta incluir precisamente el informe relativo al oso pardo, por lo que todas las medidas previstas por la empresa se darán a conocer finalmente junto al proyecto definitivo que ya estudian los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente para garantizar la correcta tramitación de esta infraestructura en la que se prevén invertir unos 96 millones de euros, de los que la Junta de Castilla y León aportará un 33%.
Baterías de informes. Son muchos los frentes a corregir en este sentido. Un informe elaborado por Emilio Virgós Cantalapiedra, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, sostiene que la estación afectará negativamente a la zona osera y vulnera la Directiva de Hábitats. En su opinión, la afección será «irreversible» y «no se podrá subsanar con medidas correctoras». «Es absolutamente incompatible esta estación de esquí con los valores naturales que alberta una de las mejores zonas de montaña del sur de Europa».
Francisco Purroy, Raquel Alon-so y Marta García, profesores de la facultad de Ciencias Biológicas y Ambientales de León, defienden en otro informe que la la estación «destruiría los valores geomorfológicos del Espigüete, las Agujas de Cardaño y la vertiente sur del Curavacas». En su opinión el cambio supondría una previsible degradación «irreversible» de la biodiversidad.
«Irreversible». De la misma opinión es el catedrático de Ecología de la Universidad de León Estanislao de Luis Calabuig. Según su estudio sobre la pretendida estación de San Glorio, el cambio climático va a hacer difícil la práctica del esquí en esta zona en un futuro próximo y aventura que las afecciones al oso pardo serían también «irreversibles». El biólogo del CSIC Ignacio Doadrio Villarejo, en colaboración con el zoólogo de la Universidad de León, Francisco Purroy, subraya que los valles que bordean el pico Tres Provincias son zonas de máximo valor de reproducción y crianza de los grupos familiares y de alimentación de abril a octubre, además de un corredor de comunicación «de mayor interés». Un trabajo con idénticas conclusiones elaborado por el director de la Estación Biológica de Doñana, Fernando Hiraldo, asegura que la estación afectaría negativamente a las zonas de cría, alimentación y celo de la población oriental y también al corredor que garantiza su intercomunicación.