CiU anima al PNV a tumbar los Presupuestos para forzar elecciones
Puig pide un adelanto de las generales tras salvar al Gobierno en la reforma laboral

El portavoz parlamentario de CiU, Josep Antoni Durán i Lleida, habla con Blanco.
CiU no sólo ha aparcado su espíritu colaborador con el Gobierno, sino que pretende que el PNV haga lo mismo. Felip Puig, número dos de Convergencia Democrática de Cataluña, instó ayer al PNV a que no apoye los Presupuestos del Estado para forzar un adelanto electoral y, si se cumple lo que dicen las encuestas, que Mariano Rajoy desaloje de la Moncloa a José Luis Rodríguez Zapatero.
Justo un día después de que el presidente del Ejecutivo se mostrase dispuesto a hacer concesiones competenciales a los nacionalistas vascos a cambio de su apoyo para sacar adelante las cuentas públicas del 2011, Puig, en línea con lo pide la federación nacionalista catalana desde hace meses, reclamó un adelanto electoral. «Estaría bien -"dijo-" que todos nos opusiéramos a estos Presupuestos y forzaramos unas elecciones anticipadas en España o bien un cambio de Gobierno socialista».
Tras salvar la cara del Gobierno en la tramitación de la reforma laboral, en el plan de medidas para reducir el déficit público y facilitar con su abstención que pudiera aprobarse el techo de gasto de los Presupuestos, los nacionalistas catalanes ya han anunciado que no apoyarán las cuentas del Ejecutivo de Zapatero, al que calificaron en su día de «cadáver político».
«Nuestro apoyo político no va a existir en estos momentos», es «imposible», manifestó Puig en Radio Euskadi. «Incluso, añadió, preferiríamos sinceramente, y éste es un mensaje a nuestros amigos y socios y vecinos políticos del PNV, que los nacionalistas vascos también, más allá de los regates a corto plazo, vieran y se convencieran de que es necesario un cambio de rumbo, también político en el Gobierno español». Zapatero se vería abocado a ese adelanto de los comicios si no consigue aprobar los Presupuestos del próximo año ya que una prórroga de los vigentes sería inviable puesto que hay que introducir un drástico recorte en el gasto público para alcanzar los objetivos de déficit del 3% en el 2013. El Gobierno tiene asumido no tendría otro camino si no consigue los socios suficientes, pero confía en que el PNV sea una vez más su báculo presupuestario.
1397124194 Contactos. El Ejecutivo y los nacionalistas vascos, entretanto, siguen dando muestras de actuar en sintonía. Tanto el ministro del Interior como el portavoz económico del PNV, Pedro Aspiazu, coincidieron ayer en rebajar las expectativas porque las negociaciones no han empezado. Alfredo Pérez Rubalcaba aseguró que «no han comenzado» y Pedro Aspiazu apuntó que negociaciones «como tal no hay», lo que hay son «conversaciones discretas».
Ambas partes mantuvieron un contacto preliminar la semana pasada, cuando se reunieron en Madrid Rubalcaba y José Blanco, con el presidente del PNV, Iñigo Urkullu.