Crónica | a. montilla
Ayuda del Apóstol para no desfallecer
Como un peregrino más, Mariano Rajoy realizó su petición al Apóstol Santiago en la catedral. Arropado por toda la dirección nacional del PP, el líder pidió al Santo «ayuda para no desfallecer en nuestra tarea» y reclamó fuerzas para «hacer de la política una actividad noble al servicio del bien común».
Rajoy, en su discurso, ensalzó la unidad de España como herramienta imprescindible para salir de la crisis. Una unidad que, según se desprende de sus palabras, persigue el PP porque es el anhelo de la gran mayoría de los españoles.
Esperanzas. El dirigente popular le reconoció al apóstol la capacidad de ser «el depositario de las esperanzas de muchas generaciones» de europeos desde hace siglos. También recordó que el Camino de Santiago ofrece una lección clara a todos: «ningún obstáculo es superior a la voluntad humana». Con un claro trasfondo político, narro que la España que tutela el santo «busca la senda de la unidad para luchar contra los problemas con lo desvelan».
Rajoy, contrariamente a su costumbre, incluyó unas palabras en gallego y refrendó el compromiso de la «gran familia popular» con España. Apostilló que el PP, al igual que los caminantes, ha protagonizado «un largo peregrinaje con principios, ideas y ambiciones con una senda de identidad común: «Una fe indeclinable en el futuro de nuestra nación».