Tras una semana, los problemas de salud afectan a los palentinos
Los mineros de Unión Minera del Norte (Uminsa) que permanecen encerrados de forma indefinida desde el pasado jueves en el único pozo que mantiene abierto esta empresa en Palencia afrontan su sexto día de encierro con «ánimo» y algunos problemas de salud ocasionados por las difíciles condiciones ambientales que soportan. Así lo comunicó ayer el secretario comarcal de UGT en Guardo, Carlos Mesa, que ayer pasó unas horas acompañando a los 52 mineros encerrados en el Pozo Las Cuevas de Velilla del Río Carrión a 500 metros de profundidad. Las condiciones de humedad, de alrededor del 80%, y la temperatura de 16 grados, están agravando los problemas físicos de estos trabajadores y creándoles otros, según confirmó Mesa. De hecho, algunos han tenido que salir para ir al médico y después volver a la mina, con contracturas, pinzamientos, problemas lumbares por dormir en el suelo y catarros y resfriados generalizados por las bajas temperaturas y la humedad. En general, según Mesa, están «muy cansados» porque la sensación ambiental es «penosa», pero se mantienen «firmes» en la decisión de no salir.