Desprecio como respuesta a ETA
Socialistas, populares y el PNV responden a la banda que el único anuncio válido es el cese definitivo del terrorismo; Zapatero descarta una nueva negociación
José Luis Rodríguez Zapatero despreció ayer el nuevo emplazamiento negociador realizado al Gobierno por ETA, que a través de una entrevista en Gara le exige realizar una serie de cesiones para que la banda terrorista se plantee convertir el supuesto «alto el fuego» actual en «permanente». El presidente del Ejecutivo, que el domingo participó en un mitin socialista en Zaragoza, no dedicó ni uno solo de los 45 minutos de su discurso a la entrevista de seis páginas publicada por el diario de ideología radical ni tampoco realizó una sola referencia al acto protagonizado un día antes en Gernika (Vizcaya) por Batasuna y otros partidos independentistas vascos, en el que reclamaron a la banda una tregua «permanente y verificable» -”con voluntad de abandono de las armas-” y, a su vez, pidieron al Gobierno unas concesiones similares a las planteadas por los terroristas para que pudiese arrancar un nuevo proceso de paz. Ente ellas las exigencias está la legalización y participación electoral de Batasuna, el fin de la política penitenciaria específica y más dura para los etarras, y el inicio de una negociación política para el reconocimiento del derecho de autodeterminación al País Vasco y Navarra.
La actitud de Zapatero fue idéntica a la del domingo día 18, cuando en otro mitin en Barcelona tampoco dedicó un solo segundo y ninguneó el comunicado emitido ese día por ETA.
Quienes sí abordaron ayer los comunicados de la banda fueron el PSOE, el PP y el PNV. Los tres coincidieron en un punto esencial: ya ningún emplazamiento de la banda tiene interés alguno salvo el que anuncie su autodisolución. La secretaria general de los populares, Dolores de Cospedal, aseguró que «a ETA le decimos que los demócratas no aceptamos condiciones de los terroristas, pero sí les imponemos tres condiciones fundamentales: que abandonen las armas, que lo hagan de manera definitiva y que pidan perdón a todas sus víctimas». El responsable del PP en el País Vasco, Antonio Basagoiti, aseguró que ahora es «esencial» la unidad antiterrorista, «ser implacables hasta el final» de la banda, quitarles cualquier esperanza de negociación, e impedir que Batasuna se «cuele» en las elecciones.
Urkullu pide un proceso político. El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, en su discurso del Alderdi Eguna (Día del Partido) en Vitoria se mostró partidario de impulsar un proceso político para terminar con el terrorismo y lograr la «normalización política» en Euskadi, pero marcó como punto de partida indispensable el fin de ETA -”«no vale el alto el fuego que no sea cese definitivo»-” y la «disociación manifiesta» de la violencia por parte de Batasuna, nada parecido a la «escenificación» de una intercambio de papeles pactado que cree que están realizando en la actualidad. Urkullu indicó que, si se abre «este nuevo escenario político», los pasos siguientes serían la vuelta a legalidad de Batasuna, y el inicio de una negociación entre todas las fuerzas vascas «sin exclusiones».