Petición de autodisolución
ETA no tiene más futuro que su autodisolución. Así de claro lo dejó el Gobierno a través de su portavoz y vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega. Si el domingo José Luis Rodríguez Zapatero respondió a las ofertas negociadoras de ETA con el silencio y el desdén, ayer su número dos contestó de forma explícita a la banda terrorista. «No hay otro camino» para ETA que el abandono «claro y definitivo» de las armas y su desaparición, aseguró.
La vicepresidenta comunicó a la banda que abandone cualquier esperanza o estrategia sobre el inicio de una negociación que ponga fin a la violencia, porque ni el comunicado con el que anunció una presunta tregua ni la entrevista en Gara, en la que ETA exige al Ejecutivo cesiones para avanzar hacia «un alto el fuego permanente», van a ser atendidos ni van a cambiar la actual política antiterrorista. Explicó que el Gobierno «no se ha planteado nada de nada» distinto a lo ya conocido.