Un bebé muere calcinado en el interior de un coche en Betanzos
Un bebé de 14 meses falleció a última hora de la tarde de ayer, calcinado en el interior de un vehículo en una carretera rural poco transitada del municipio coruñés de Betanzos, víctima de un posible parricidio. Aunque la investigación sobre las causas del suceso se encuentra «sub iudice», las principales sospechas de la autoría recaen sobre el padre, quien fue encontrado a un kilómetro del coche incendiado con graves quemaduras en su cuerpo.
Los hechos. Al parecer, el padre se encontraba en trámites de separación de su pareja. La primera alarma sobre lo que desembocaría en este triste suceso la dio la madre al llamar a la Guardia Civil, poco después de las siete de la tarde del sábado, para denunciar que su marido la había amenazado poco antes diciéndole que no volvería a ver a su hijo con vida. Inmediatamente comenzó la búsqueda y, hora y media después, un automovilista avisó de que una furgoneta Peugeot Partner estaba ardiendo en el arcén de la carretera provincial DP-0906, en el lugar de Ponte Ribeira de la parroquia betanceira de Villozas, una vía muy poco transitada. Al llegar, los bomberos comprobaron que en el interior se encontraba el bebé, completamente calcinado y sujeto en la silla de seguridad de la parte trasera del vehículo, y por el que ya nada se pudo hacer. Tras sofocar las llamas, los agentes encontraron en el interior de la furgoneta una bombona de camping gas presuntamente empleada para provocar el incendio. Las primeras sospechas recaen sobre el padre, quien parece ser que, una vez provocado el fuego presumiblemente con la intención de compartir el destino fatal de su hijo, salió del vehículo envuelto en llamas y logró alejarse de allí, pero a un kilómetro del lugar del suceso debió perder las fuerzas por culpa de las graves quemaduras que se había provocado y allí lo encontraron los agentes.