Villanueva exige un plan energético a largo plazo que garantice el carbón
El vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo de la Junta, Tomás Villanueva, reclamó ayer al Gobierno una regulación a largo plazo del sector energético nacional, que defina claramente el mix español, porque «es lo que necesitan las grandes compañías e inversores» del sector. Villanueva, que acudió al Congreso Nacional de la Energía que se celebra en Valladolid, destacó que se en esta regulación se debe garantizar el suministro energético y rebajar la dependencia nacional en gas y petróleo, contexto en el que cobra sentido la creación de una reserva estratégica de carbón, almacenamiento que ya tiene establecido la UE.
El vicepresidente económico también exigió al Gobierno que base su política energética en los mandatos de la UE, que marcan en el horizonte de 2020 una generación del 20% con las renovables, una rebaja en ese porcentaje de las emisiones y una reducción también en esa cifra de la intensidad del consumo, bajo la premisa general de la seguridad en el suministro, donde se puede defender el carbón.
En este sentido, expresó que no se puede consentir que se produzca en el sector minero lo ocurrido en los últimos días, fruto de la decisión del Gobierno de «suprimir un incentivo» al mineral «sin razón». Una situación que, además, ha generado «un debate estéril» que ha provocado al Gobierno un «fuerte desgaste» frente a la UE y ha generado que un comisario español, dijo, por Joaquín Almunia, apoyase la propuesta de reglamento para la regulación del sector «más negativa», que contempla la supresión de todas las ayudas en 2014, y el cierre de las empresas deficitarias. Al respecto, deseó que el Gobierno «supere esa situación» con «cierta habitlidad» y el apoyo de la Comunidad.
Villanueva asumió que los proyectos que se están desarrollando con Endesa, por ejemplo, para rebajar las emisiones del carbón darán sus frutos a largo plazo, por lo que no se llegará con los niveles que exige la UE a 2014. Así, incidió en que ya se ha realizado un esfuerzo importante, como en la planta de Compostilla, aunque no se llegará en 2014. Así, incidió en el argumento de que un país «debe garantizar su suministro de energía».
Villanueva arremetió contra el Gobierno por decidir el cierre de Garoña en el 2013, dando la imagen de que no está afectado el sistema de generación por estar sobredimensionado, para luego ir a Bruselas a defender el carbón como imprescindible para garantizar el suministro.