óscar lópez | candidato a la presidencia de la junta
«Si Herrera no logra que la gente deje de marcharse, quien tiene que irse es él»

l. de l a mata
La despoblación es el principal problema que sufre Castilla y León y frenar la sangría que supone la salida de los jóvenes de la comunidad es el primer objetivo que se ha marcado el candidato socialista a la presidencia de la Junta, Óscar López. «Soy un joven que vuelve a esta tierra y no quiero ir a contracorriente. No quiero que ningún joven se tenga que ir de esta tierra por falta de oportunidades», afirmó López, el penúltimo en intervenir durante el mitin que ayer sirvió para presentar su candidatura y los de los aspirantes a las alcaldías de las ciudades de Castilla y León con más de medio millón de habitantes.
Después de un cuarto de siglo de gobiernos del PP, López arremetió contra el actual presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, por no haber sido capaz de acabar con la despoblación. «Si un presidente no consigue que la gente deje de irse de Castilla y León, quien tiene que irse es él», bramó el aspirante.
López resumió sus propuestas de gobierno en siete prioridades, en las que incluyó su apuesta por las energías renovables -"«pero no por chiringuitos solares de nadie que se llevan las ayudas a negocios privados»-" la biomasa y el carbón autóctono. López defendió una reordenación real del territorio y no «con papeles sacados del rincón del vago», para mejorar los servicios públicos -"«no se pueden recorrer cuatrocientos kilómetros para hacer un tratamiento de oncología», dijo-", el futuro del campo con «precios justos», -"«¿qué es más digno que producir los alimentos que come cada uno?», se preguntó-" la igualdad de sexos y la industria turística y cultural.