Rajoy reclama un nuevo director
El jefe de la oposición mantiene el guión pese a los cambios, resta importancia a los relevos, asegura que no sirven para nada y reclama otras medidas políticas

Rajoy, ayer en su intervención en el Congreso.
Al Partido Popular, como al resto de formaciones políticas, la profunda crisis de Gobierno acometida por José Luis Rodríguez Zapatero le ha cogido con el pie cambiado. Mariano Rajoy, a expensas de realizar un análisis más concienzudo, optó ayer por rebajar la importancia de estos relevos. «No sirve de nada cambiar a varios músicos si se mantiene el director de la orquesta y la partitura», afirmó el líder del principal partido de la oposición. Lamentó que Zapatero haya optado por aplicar el artículo 100 de la Constitución, que le faculta para nombrar y destituir ministros, y no el 115, que le otorga la potestad para disolver las cámaras y convocar elecciones anticipadas.
Rajoy mantuvo el guión pese al movimiento de Zapatero y recordó que si se hubiesen celebrado elecciones generales hace cuatro meses -”tras el último debate del estado de la Nación-”, España se hubiera ahorrado «miles de nuevos parados, la congelación de las pensiones y un Presupuesto que no contribuyen a arreglar los problemas» de los ciudadanos.
Eludió valorar el ascenso de Alfredo Pérez Rubalcaba o el perfil de los nuevos ministros. Se limitó a desear suerte a los elegidos y a los defenestrados. Eso sí, se congratuló por la supresión de los Ministerios de Igualdad y de Vivienda. «Por fin Zapatero nos hace caso», comentó tras recordar que el PP lleva dos años reclamando una reducción del número de carteras y, sobre todo, la eliminación de estos dos departamentos, además de la Vicepresidencia Tercera. Rajoy destacó, además, que Zapatero «había justificado» esta decisión por el hecho de que se lo había pedido el Parlamento. Al hilo de esta reflexión, indicó que «espera» que este mismo razonamiento se aplique a la congelación de las pensiones «porque el Congreso le ha pedido» en repetidas ocasiones al presidente del Gobierno que rectifique y no aplique esta medida de ahorro.
El gesto de minorar ministerios, aunque positivo, es corto para Rajoy. Por ello, reiteró la necesidad de cerrar la vicepresidencia tercera y de traspasar las competencias de Cultura, Ciencia e Innovación a los departamentos de Educación e Industria.
EL PP, la misma tesis. María Dolores de Cospedal, por su parte, abundó en la tesis de su jefe de filas. La remodelación del Ejecutivo socialista «no es importante para el cambio de rumbo» en España. La secretaria general del PP, en una entrevista en TVE, sí habló del nuevo papel de Rubalcaba. Recordó que es una función que ya desarrolló durante el último gobierno de Felipe González. Un hecho que, a su juicio, «indica» que «lo de hoy -”por ayer-” es una remodelación más egoísta que pensando en lo que hoy en día necesita España».
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, «se barruntó» que la remodelación del Gobierno no se iba a limitar al relevo de Celestino Corbacho al frente del Ministerio de Trabajo. Así lo ha reconocido el propio Rajoy en una conversación informal con periodistas.
«Vi la cara de la anterior vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega y de algún otro y me lo olí», ha comentado el líder de los populares tras una comparecencia ante la prensa en la Cámara Baja para valorar el debate de los presupuestos generales del Estado.