«Sin buscar la polémica»
El portavoz vaticano, Federico Lombardi, tuvo que comentar ayer la polémica comparación del Papa del día anterior, que equiparó el «laicismo agresivo» actual en España con el anticlericalismo de la Segunda República. Como se esperaba, quitó hierro al asunto: «En las intenciones del Papa hay que excluir la polémica, solo comentó el secularismo en Europa y recordó momentos de la historia, no hay que buscar la confrontación». Según explicó, se trató de un comentario, «no de un análisis histórico».
El secretario de Libertades Públicas del PSOE, Alvaro Cuesta, calificó las palabras del Pontífice de «apresuradas» y de «desacertada» la alusión a esa época histórica, porque puede «inducir al error». Aunque, según su análisis, el mensaje iba dirigido a los obispos españoles, para que trabajen en «un encuentro entre fe y laicismo».
Desde el PP, González Pons aseguró que no se entendió al PP y criticó a Zapatero: «Fue capaz de cruzar el Atlántico para rezar en el desayuno de Obama, pero ha sido incapaz de ir para rezar con los gallegos».