Izquierda y derecha, unidas en una marcha a favor de un «Sahara libre»
Miles de personas piden al Gobierno que defienda los derechos de los saharauis

Vista de la manifestación en la madrileña Puerta del Sol.
La defensa de los derechos humanos de los saharauis reunió ayer en las calles de Madrid a miles de ciudadanos, artistas, líderes sindicales y políticos de izquierda y derecha, con el PP como invitado de excepción. El reencuentro de los populares con los actores, después del desencuentro vivido durante el Gobierno de José María Aznar a propósito de la guerra de Irak, no sólo tuvo como nexo la denuncia a Marruecos por los sangrientos sucesos en El Aaiún. También compartieron críticas al Gobierno socialista, contra el que arremetieron con vehemencia por «traicionar» a los saharauis y venderse a los intereses con Rabat. Durante la nutrida marcha se quemaron fotos del Rey Mohamed VI y tras concluir la protesta un centenar de personas clamaron contra el inmovilismo de Zapatero frente a la sede del PSOE en la calle de Ferraz.
La marcha convocada por la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara arrancó a mediodía en la calle Atocha de Madrid. Entre gritos, empujones y cierto alboroto en la cabecera de la manifestación, miles de personas salieron rumbo a la Puerta de Sol acompañados de una marea de banderas y emblemas saharauis, fotos de víctimas de la ofensiva policial y carteles exigiendo la actuación de España y la comunidad internacional.
Las caras conocidas. Por sorpresa para los presentes, tras la pancarta Marruecos. Fuera del Sáhara 35 años después , aparecieron el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, y el secretario general del PP vasco, Iñaki Oyarzabal. Ambos caminaron todo el recorrido a escasos metros de los líderes sindicales de UGT y CC.OO, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, el coordinador general de IU, Cayo Lara, la líder de UPyD, Rosa Díez, o representantes de la cultura como la familia Bardem al completo o la actriz Rosa María Sardá. Una foto impensable hace nada.
González Pons afirmó que el PP se encontraba en la marcha en apoyo del pueblo saharaui, ya que los derechos humanos «hay que respetarlos en cualquier parte del mundo». «Los derechos humanos no pueden someterse a los intereses de España, ya que no es interés de España aquel que esté manchado de sangre. El interés de España tiene que ser siempre limpio», señaló el dirigente popular, quien fue criticado por algunos asistentes, que le recordaron la responsabilidad de su partido en la guerra de Irak. Junto a ellos también se dejaron ver el socialista Odón Elorza, alcalde de San Sebastián, y el diputado independiente del grupo socialista, Antonio Gutiérrez, quienes aguantaron el chaparrón con serenidad.
Ya en la Puerta de Sol, los organizadores clamaron contra la «pasividad» del Gobierno», al que recordaron que los derechos humanos no se pueden anteponer a los intereses estratégicos con Marruecos, como defendió Zapatero el día anterior desde la cumbre del G-20 de Seúl. Asimismo, pidieron el «cese inmediato» de la venta de armas a Rabat y reclamaron la condena «clara y firme» del Ejecutivo a la «masacre» en el campamento de El Aaiún, algo que aún no se ha producido. El Gobierno alega que los acontecimientos son todavía confusos. Todo ello entre agresivas consignas de algunos manifestantes, como Partido Socialista, partido imperialista , No sois socialistas, sois unos fascistas o Zapatero atiende, el Sáhara no se vende .
Después de la lectura del manifiesto final, un centenar de personas se concentraron frente a la sede de la dirección federal de los socialistas.