Diario de León

El Parlamento Europeo respalda la tesis de mantener las ayudas al sector hasta el 2018

La propuesta de reglamento sigue sin incluir una salida para las minas rentables

Un momento de la sesión plenaria de ayer en el Parlamento Europeo.

Un momento de la sesión plenaria de ayer en el Parlamento Europeo.

María Jesús Muñiz Prieto
León

Creado:

Actualizado:

Casi el 70% de los eurodiputados respaldaron ayer la propuesta de que las ayudas a las minas de carbón no competitivas se extiendan hasta el 31 de diciembre del 2018, frente a la propuesta que la Comisión Europea realizó el pasado verano de suspender las subvenciones a partir del 31 de octubre del 2014. La decisión de prolongar las ayudas fue apoyada ayer por 435 de los miembros del Parlamento Europeo, mientras que 184 votaron en contra y 16 se abstuvieron. Se trata, en cualquier caso, de una propuesta consultiva, sin carácter vinculante. La decisión definitiva sobre el marco de ayudas al carbón, y sobre el futuro del sector por tanto, deberá tomarse en el marco del Consejo Europeo el próximo 10 de diciembre.

La propuesta de reglamento sigue sin incluir, sin embargo, una salida para aquellas minas que alcancen la rentabilidad en el horizonte marcado para las ayudas. Según la tesis que se baraja, las explotaciones que no cierren al final del periodo deben devolver las ayudas percibidas, algo que según el sector condenaría irremediablemente a las empresas, que no llegarían a ser viables. El informe aprobado ayer contempla que las minas afectadas deben cerrarse definitivmante, salvo que al final «se hayan convertido en competitivas y que las necesidades energéticas de la UE exijan su continuidad».

Las enmiendas. En su votación de ayer los europarlamentarios no aceptaron la enmienda que abogaba por mantener las ayudas al menos hasta el 2020, cuando deben entrar en funcionamiento las primeras centrales de combustión limpia.

En cambio sí tuvo éxito la enmienda sobre el porcentajede reducción de las ayudas. El acuerdo es general sobre que éstas deben tener carácter decreciente, pero la Comisión Europea había planteado un draconiano 33% menos cada quince meses. Los comisarios de Energía propusieron una reducción anual del 10%, que el sector consideraba también excesiva. Finalmente, según fuentes del Parlamento Europeo, se establece que las ayudas tendrán un carácter decreciente pero no se menciona un porcentaje específico.

Las propuestas para mantener las ayudas fueron defendidas por el eurodiputado socialdemócrata alemán Bernhard Rapkay, que incidió en la necesidad de prolongar las ayudas para que los estados miembros tengan más tiempo para «hacer frente a las graves consecuencias sociales y regionales» que supone el cierre de las minas.

Las ayudas, según el proyecto, se conceden para cubrir los costes del carbón destinado a la producción de electricidad o a la alimentación de altos hornos siderúrgicos. Se propone también que estas ayudas puedan destinarse a la investigación y a las inversiones en tecnología tendentes a reducir las emisiones contaminantes del carbón.

La Comisión Europea defiende que en la UE la producción de hulla es pequeña en relación con la demanda, y además no deja de decrecer. La producción en el 2008 fue un 2,5% del total mundial, y la UE importa más de la mitad del combustible que utiliza en sus centrales térmicas de carbón.

Ahora deberá ser el Consejo Europeo el que decida finalmente sobre el marco de ayudas al carbón. La petición de ampliar el horizonte hasta el 2018 puede plantearse a través de una propuesta directa de la presidencia de turno, que corresponde a Bélgica. El objetivo sería lograr un acuerdo entre los países, para que el nuevo reglamento pueda ser aprobado definitivamente el 10 de diciembre. Si no se logra el acuerdo antes del 31 de diciembre próximo, las ayudas quedarían suspendidas a partir del 1 de enero.

tracking