Montilla renuncia a ser jefe de la oposición y deja su escaño
El batacazo del socialismo catalán ha tenido consecuencias más rápidas de las esperadas. El president de la Generalitat, José Montilla, anunció en la noche electoral que no volverá a presentarse a la reelección como primer secretario del PSC y 24 horas después hizo público que renuncia a su escaño en el Parlament «para dedicar las energías a favorecer el proceso de renovación del partido». «No soy de los que se apalancan en la silla», aseguró. «Ahora hay que dar un paso al lado», dijo, porque «esta derrota debe tener consecuencias de futuro». «Tenemos que facilitar la reconstrucción de una alternativa de gobierno creíble y con aspiración mayoritaria», remató.
Montilla no será, por tanto, el jefe de la oposición en la cámara catalana y dirigirá el PSC hasta el próximo congreso de los socialistas catalanes, previsto para el otoño del 2011, aunque sectores del partido han propuesto que se celebre antes de las elecciones municipales de mayo. Hoy por hoy esta es la principal preocupación del PSC, ya que por primera vez corre el riesgo de perder la joya de la corona, el ayuntamiento de Barcelona, institución que siempre desde la recuperación de la democracia ha tenido un alcalde socialista.