La alimentación es lo que menos se descuida en el ajuste de los presupuestos

La crisis no hace ascos a los productos tradicionales.
El gasto en alimentación es uno de los capítulos que no se descuida en las celebraciones navideñas. De hecho, la Unión de Consumidores de España calcula en 190 euros por persona el gasto en las comidas y cenas de estos días, en niveles similares a los del año pasado. Como en Navidad, las recomendaciones de hacer previsión y comprar por adelantado se aplican sólo a determinados productos típicos, pero no perecederos. Los productos frescos, pese al incremento de precio que sufren en estas fechas, siguen comprándose en el último momento. Y los hábitos cambian poco, según los comerciantes. «Se compra quizá menos cantidad, pero se siguen consumiendo los mismos productos típicos de estas fechas. La gente viene con las ideas más claras, se deja menos a la improvisación y el capricho, pero al final poca gente se priva de aquello a lo que está acostumbrado».
Entre los cambios de hábito navideños destaca una mayor preferencia por las fiestas de amigos y celebraciones en casa, frente a las numerosas salidas de los años de bonanza económica. En casa, pero sin privaciones.
En el sector de la agroalimentación se ha dejado notar un fuerte descenso en las ventas de cestas de Navidad en los dos últimos años. «A cambio, son cada vez más personas las que se deciden por hacer regalos de productos gastronómicos, fundamentalmente de calidad, caprichos o delicatessen».
Ajuste de precios. Y aunque la lista de compromisos para comer y cenar fuera no alcanza ni de lejos los de los años anteriores a la crisis, los restaurantes también sanean sus cuentas en buena medida en estas fechas. Para animar a los clientes, en las últimas semanas son frecuentes los anuncios de menús «más arreglados» con los que seguir celebrando sin castigar las carteras.
También hay ofertas para quienes optan por pasar los días más señalados de estas fechas fuera de casa. Desde cenas de Nochebuena y Nochevieja hasta comidas de Navidad, Año Nuevo y Reyes; y desde menús muy elaborados y de precios más que sustanciosos a otros más asequibles y acordes con los tiempos. Que son los que más se anuncian.
Eso sí, tanto en restaurantes como en las ofertas de alojamiento y vacaciones para estas fechas, los establecimientos leoneses no lo ponen fácil a la hora de buscar por Internet. Y ese es un canal que no puede descuidarse hoy en día.