Erotismo y extrañas coincidencias en los quintos
Los ocho quintos premios estuvieron este año más juguetones que otras veces. Cuatro de los ochos premios, que reparten 5.000 euros al décimo, comenzaba por el número siete. También hay algunas cosas que no cambian. Se repartieron por los cuatro costados del país. Pero algunos, encerraban mucho más curiosidades. Por ejemplo, el 75.869. Fue el primero en abrir la lata de los premios, a las 9:33 horas. Repartió alegría en Ribadumia (Pontevedra), Calafell (Tarragona) e Íscar (Valladolid). La administración de este pueblo castellano le dio una alegría a sus vecinos segovianos de Remondo. Un bar de esta localidad está abonado a este número y sus clientes se llevaron la primera alegría navideña.
Pero la casualidad quiso que este número compartiera los mismos dígitos que uno de los cuartos premios, el 57.896. La varita de la diosa Fortuna. Pero el número que más murmullos, risas y miradas socarronas provocó fue el 69.069. Fue el cuarto quinto en salir, a las 10:44 horas, y se vendió de forma íntegra en Palma de Mallorca, en la administración 24 situada en la calle Francisco Martí i Mora. Repartió 9,7 millones entre sus clientes habituales.
Apolonia Guardia, la lotera, repartió 195 series de esta cifra, «el número porno doble», que tiene mucho predicamento entre su clientela habitual. Además, el número llegó de una forma curiosa. Un controlador pidió este número en 1989 y nunca fue a recogerlo. Apolonio se lo quedó y ayer recibió su recompensa.