Más de 2.000 conductores reincidentes perderán su coche a partir de ahora
La entrada en vigor del nuevo Código Penal combate, entre otros, la violencia vial
Cerco a los temerarios del volante. La entrada en vigor del nuevo Código Penal permitirá a la Fiscalía de Seguridad Vial pedir al juez el comiso de los vehículos a los conductores multirreincidentes, es decir, a aquellos que hayan cometido al menos tres infracciones viales graves.
El Ministerio Público reclamará el embargo dependiendo de la gravedad del hecho y la situación económica del implicado. Para ello tendrá en cuenta si el vehículo es de alta gama. Los coches confiscados serán reutilizados para fines solidarios y en los próximos meses se calcula que serán decomisados más de 2.000 vehículos
La Fiscalía de Seguridad Vial maduraba desde hace medio año esta medida. Hasta la fecha, la confiscación de coches ya se aplicaba en los casos excepcionales de conductores kamikazes, pero dada la evolución de un amplio grupo de conductores a los que ni las penas de prisión ni los trabajos en beneficio de la comunidad lograban disuadir se ha ampliado el espectro a los considerados «multirreincidentes». En este conjunto se encuentran los infractores con faltas relacionadas con el exceso de velocidad, la conducción bajo la influencia de alcohol y droga, la conducción sin permiso, con pérdida de puntos o con retirada de carné por orden judicial
Asimismo, se incluyen los supuestos de un solo delito de circulación bajo la influencia de alcohol y drogas y exceso de velocidad «generador de intenso peligro». Y, por último, un delito de conducción temeraria con consciente desprecio a la vida en carreras ilegales o los delitos viales con resultado de homicidio y lesiones imprudentes.
El objetivo de la confiscación es acabar con una situación de discriminación y de falta de castigo para esta delincuencia. Para la Fiscalía de Seguridad Vial, el coche es «velocidad generadora de conductas violentas, mientras que el comiso contrarresta la significación simbólica de estos comportamientos». «Es como decirle al conductor: pierde usted su vehículo, el próximo que compre debe ser un habitáculo de paz, convivencia y solidaridad», justifica el fiscal jefe Bartolomé Vargas