Diez años por reflotar Batasuna
La Fiscalía pide para Arnaldo Otegi y Díez Usabiaga una condena de una década en prisión por crear Bateragune siguiendo las directrices marcadas por ETA
El horizonte judicial de Arnaldo Otegi se torna un poco más oscuro. En prisión provisional desde octubre del 2009, el ex portavoz de la izquierda aberzale se sentará en el banquillo de los acusados en los próximos meses por un supuesto delito de integración en ETA, por el que la Fiscalía de la Audiencia Nacional reclamó ayer 10 años de cárcel.
El Ministerio Público considera que Otegi y otros siete dirigentes de la izquierda abertzale, entre ellos el ex secretario general del sindicato LAB Rafa Díez Usabiaga, intentaron reconstruir la ilegalizada Batasuna a través de la marca Bateragune, la organización con la que ETA pretendió reflotar su frente político en la primavera del 2008 con la vista puesta en futuros «parones en la lucha armada».
Para el fiscal Vicente González Mota, el aparato militar de la banda «se dirigía» a Bateragune dando instrucciones sobre el desarrollo de sus actividades, valorando sus actuaciones institucionales e, incluso, censurando aquello que no le gustaba, como la decisión de apoyar la candidatura de Iniciativa Internacionalista en las elecciones europeas de junio del 2009.
Como organismo de coordinación del frente político de ETA, Bateragune -” Todos juntos en euskera-” tenía el doble cometido de neutralizar cualquier espacio de la izquierda abertzale sin ETA y atraer fuerzas independentistas a través de un polo soberanista subordinado a las directrices de la banda armada. Esta estrategia incluía la incorporación de partidos políticos, Eusko Alkartasuna y Aralar, y de sindicatos nacionalistas vascos, LAB y ELA.
1397124194 «Ronaldinho». Según la Fiscalía, en el centro de este cometido se encontraba Arnaldo Otegi. El Ronaldinho de la izquierda aberzale, como le apodaba Díez Usabiaga, constituía junto al ex secretario general de LAB y otros seis dirigentes, Sonia Jacinto (tesorera de PCTV), Miren Zabaleta (hija del coordinador general de Aralar Patxi Zabaleta), Arkaitz Rodríguez, Amaia Esnal, José Luis Moreno y José Manuel Serra, la «comisión permanente» de Bateragune, que durante su corto periodo de vida tenía como «cuartel general» la sede central del sindicato en San Sebastián.
El escrito del fiscal especifica que los acusados mantuvieron al menos diez reuniones en esa sede entre abril y octubre del 2009, en donde planificaban la estrategia política y la agenda de actividades.
El fiscal recuerda que en el registro que la policía realizó el 16 de octubre del 2009 en la sede sindical se intervino un ordenador propiedad de Díez Usabiaga con numerosos documentos dirigidos a presos de ETA a quienes informaban de los actos realizados.