ETA SE PRONUNCIA DE NUEVO | LAS VALORACIONES
Rubalcaba: «No es una mala noticia, pero ésta no es la noticia»

Rubalcaba explica la posición del Gobierno.
El último comunicado de ETA no es, según Alfredo Pérez Rubalcaba, «lo que la sociedad espera», pero sí está cerca de las propias previsiones del Gobierno. El Ejecutivo sabía desde hace tiempo que la banda preparaba una nueva declaración de alto el fuego y que ésta incorporaría algún matiz supuestamente cargado de significado para el mundo de la izquierda radical, pero escasamente novedoso para el común de las fuerzas democráticas. Y así fue. «¿Esta es una mala noticia?», cuestionó el vicepresidente primero y ministro del Interior. «No lo es, pero ésta no es la noticia», se respondió.
El paso dado por la organización criminal tiene, pese a todo, un valor para el Gobierno. Rubalcaba dejó claro que no encuentra en la posición de ETA ningún cambio reseñable, pero también admitió estar ahora «más tranquilo que ayer». Probablemente porque los etarras hablan por primera vez de un alto el fuego no sólo permanente, sino «de carácter general», lo que apuntaría a la ausencia de atentados y, por primera vez, al cese de la violencia callejera y la extorsión a los empresarios.
Es ese mismo dato el que llevó al secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias, a ser positivo en la lectura del minúsculo gesto de los terroristas, mucho más de lo que sería apenas una hora después el ministro en su intervención ante la prensa. Tras la reunión de la comisión ejecutiva federal, Iglesias aseguró que la dirección del partido entiende que el comunicado «tiene su importancia» y que espera que sea «confirmado con hechos y sin condiciones».
«Todos los Gobiernos de la democracia y todos los partidos hemos dicho siempre que el único comunicado que queremos leer es el que anuncie su fin de manera irreversible y definitiva; y es evidente que, una vez más -apuntó-, no lo ha hecho». El caso es que Rubalcaba se vio obligado a responder personalmente a la última declaración de la banda terrorista, azuzada por Batasuna, para frenar especulaciones y rebajar expectativas. Hasta el momento, el Ejecutivo había despachado con brevísimas notas de prensa y, en algunos casos ni eso, los comunicados emitidos por ETA desde que la formación ilegalizada abrió un debate interno sobre la pertinencia de continuar o no con la «lucha» armada. Pero esta vez el globo de un nuevo escenario se había inflado tanto el vicepresidente optó por pincharlo personalmente.
Afirmó que el comunicado retrata a una ETA «con las mismas pretensiones de siempre, con una visión distorsionada de la realidad, con catálogo de pretensiones que no abandona, con la misma arrogancia y con la misma escenografía».
Rubalcaba apuntó a un destinatario: la llamada izquierda aberzale. El partido ilegalizado pretendía obtener de ETA una respuesta que le permitiera apuntalar una opción política de cara a las próximas municipales, pero Rubalcaba advirtió de que las condiciones para volver a formar parte del juego democrático permanecen intactas.
Y en la última frase también lanzó un mensaje expreso a ETA para que pierda la esperanza de volver a sentar al Gobierno en una mesa para negociar. «El pasado ya no va a volver nunca -"subrayó-"; eso tienen que tenerlo muy en cuenta».
Zapatero no acepta condiciones. Por su parte, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró anoche que el Ejecutivo no aceptará ninguna condición de ETA, cuyo comunicado de alto el fuego ha considerado «insuficiente» porque lo único que espera de la banda es su disolución. En una entrevista en Antena 3, Zapatero dejó claro que el Gobierno y las fuerzas de seguridad «no bajarán la guardia» y que se mantendrá la lucha antiterrorista.
«Los que han podido ver elementos de esperanza (en el comunicado) deben saber que el camino aún es muy largo porque sólo vale el fin definitivo de la banda», dijo Rodríguez Zapatero.