Las ventajas y los inconvenientes de llamarse Mariano Rajoy
Faltaban 24 horas para cerrar la Convención de Sevilla y consolidarse como protagonista absoluto de un PP que se ve ganándolo todo. Mariano Rajoy entregó ayer el papel estelar a su primogénito, Mariano Rajoy junior, y a lo poco que le gusta ser hijo de un famoso «como también lo es José Mourinho».
Cuando el líder del PP se quita la chaqueta, se remanga la camisa y se queda rodeado por los jóvenes del partido y los integrantes de su dirección, ofrece una visión de sí mismo más campechana, como si fuera el vecino del adosado de al lado.
Es el Rajoy que hace deporte todos los días, que toma por Sanxenxo el aperitivo, que va los domingos por la mañana a ver los partidos de fútbol de sus hijos o que se reúne con amigos en casa para ver, por ejemplo, un derbi Madrid-Barça.
En primera persona. Ayer, segunda jornada de la Convención de Sevilla, contestó alguna de preguntas de los militantes más jóvenes, por ejemplo, qué inconvenientes tiene para sus hijos apellidarse Rajoy. Y esto es lo que contó Mariano, padre de dos chicos, Mariano, de 11 años, y Juan, de 5: «Bueno, el mayor ya sabe a lo que me dedico, ya le han dicho algunas cosas no agradables, ya ha escuchado lo que han dicho algunos compañeros de colegio, hay de todo. Lo que le molesta profundísimamente es que alguien me pare por la calle, aunque sea para hablar bien de mí, eso le molesta profundamente y no lo disimula nada. Yo le digo que hay que sonreír y ser amable, pero no lo consigo. Estas Navidades estuve en Galicia, en Pontevedra, por Sanxenxo, y él quería que fuéramos a tomar el aperitivo a donde no hubiera nadie, ése era su único criterio: -˜Papá, vamos aquí porque no hay nadie-™, me decía. Si me apellidara Fernández y no fuera... Pero apellidarse Rajoy es complicado para un niño de 11 años, y supongo que lo será más en el futuro. Le explico que no pasa nada y le digo que hay gente a la que no le gusta su padre, pero también que hay otra a la que le gusta. Le digo: -˜Mira lo que pasa con Mourinho, unos le ponen verde y otros como tú le ponen muy bien-™. Es la vida misma».
Como colofón del acto, a Mariano Rajoy, padre de familia, le han regalado la foto, formato de 50x50 centímetros más o menos, de la orla de la universidad, cuando tenía 22 años. Era un Mariano de pelo oscuro y grandes gafas de pasta.