La provincia mantiene los dos puntos más problemáticos del Camino Francés a Santiago

Señalización del Camino de Santiago a su paso por el Puente Villarente.
En el Año Santo Jacobeo 2010 la provincia mantuvo los puntos más problemáticos del Camino Francés. Las asociaciones mostraron sus protestas, pero sus críticas han caído en saco roto y muchos de estos enclaves mantiene las dificultades al paso de los peregrinos.
El puente sobre el río Porma que deben atravesar los peregrinos para entrar en la localidad de Puente de Villarente, a menos de 15 kilómetros de la capital leonesa, es el punto más crítico del Camino Francés a su paso por la provincia de León, según los responsables de las asociaciones jacobeas de la capital, de Astorga y de El Bierzo.
«Las aceras son muy estrechas y llega un momento en el que no hay ni arcén por el que ir andando, es muy peligroso porque te puede llevar un coche por delante», asegura Beatriz Gallego, presidenta de la asociación leonesa «Pulchra Leonina».
Por su parte, el presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Astorga, Juan Carlos Pérez, apunta que las zonas más conflictivas de la ruta en la comarca son las diversas variantes por las que el peregrino debe optar, donde suele haber indicaciones confusas e incluso contradictorias, en especial a la salida de la Virgen del Camino, y pidió a las instituciones que se encarguen de señalizar el itinerario de una manera oficial para acabar con estos problemas.
Asimismo, señala que el último cruce con la N-120 antes de llegar a San Justo de la Vega es «peligroso» porque los caminantes deben atravesar la carretera en una curva sin visibilidad y pide que se construya una pasarela para salvarlo porque es «el recorrido histórico del Camino y se está perdiendo por una variante que va por el campo».
Otro punto difícil del trazado jacobeo a su paso por la Maragatería es el tramo entre El Ganso y Rabanal del Camino donde no existe andadero y los romeros deben ir por el lado derecho de la carretera con los coches «casi rozándoles al pasar».
La salida de Cacabelos. Por lo que respecta al último tramo del Camino Francés en Castilla y León, el vicepresidente de la asociación jacobea de El Bierzo, Roger de la Cruz, destaca que no hay ningún problema «tan grave» como en Puente de Villarente, pero que los caminantes sí se encuentran con algunos «pasos dificultosos», entre los que cita la salida de Cacabelos.
Allí el peregrino debe optar por andar por un pequeño sendero «insuficiente y que además está desnivelado» o ir por una carretera sin arcén, donde hace pocos años falleció un peregrino francés tras ser atropellado por un coche.
De la Cruz propone que se realice un itinerario por el campo para solventar esta dramática dificultad.