Cospedal matiza que el apoyo de Aguirre a Cascos es «sólo personal»
La presidenta de Madrid no apoyará en la campaña a la candidata por Asturias

Aguirre, al inaugurar un tramo de la M-100.
Si la unidad del PP fuera un valor que cotizara en bolsa, Esperanza Aguirre habría provocado ayer pérdidas millonarias. La presidenta de la Comunidad de Madrid empañó en menos de 24 horas la imagen de confraternización que mostraron los populares en la convención nacional celebrada este fin de semana en Sevilla al declarar que no apoyará a la candidata del PP en Asturias, Isabel Pérez-Espinosa.
¿El motivo? «Cascos es el mejor candidato que el PP podría presentar en Asturias», apostilló la lideresa en una entrevista en Punto Radio y amargó el regusto unitario del cónclave sevillano. Un comentario que, según ella, se lo había trasmitido personalmente a la propia Isabel Pérez-Espinosa en Sevilla y que por coherencia no podía negar. La máxima dirigente de los populares madrileños también envió un mensaje a la dirección nacional: «Ojalá que todavía hasta el 29 de marzo que se convoquen las elecciones haya tiempo para arreglarlo, pero tampoco estoy de acuerdo con algunas de las cosas que ha hecho el señor Álvarez Cascos», agregó en alusión a la decisión del ex secretario general del PP de darse de baja en el partido.
El testimonio de Aguirre cayó como un jarro de agua helada en la dirección nacional del partido opositor. María Dolores de Cospedal, durante su habitual rueda de prensa tras la reunión de la dirección, desautorizó a la presidenta de Madrid, aunque midió al extremo sus palabras para no avivar la polémica.
La secretaria general del PP situó en el ámbito de «lo personal» el comentario de Aguirre sobre Pérez-Espinosa a la vez que recordó con énfasis que ningún presidente regional de su partido tiene potestad orgánica fuera de su comunidad autónoma. «El PP, prácticamente quitando alguna opinión como la de Esperanza Aguirre, está de una manera clara con la candidata de Asturias y por presentar a los asturianos sus propuestas y un futuro alternativo», apostilló la número dos de los populares. Cospedal intentó contemporizar en todo momento y negó que hubiera llamado a Aguirre para que le explicara sus comentarios. Otras fuentes de la dirección nacional del partido fueron más allá y se mostraron convencidas de que, llegados a este punto, «lo mejor que puede pasar» es que Aguirre no pise Asturias para hacer campaña electoral.
Cospedal intentó arrimar el ascua a su sardina y coló, en varias de sus respuestas, la apostilla de que la única candidata del PP en Asturias es Pérez-Espinosa, «luego hay candidatos de otros partidos -”en referencia a ForoAsturias-”», aunque a continuación matizó que ella «sinceramente» no creía que Aguirre con sus declaraciones haya querido apoyar a «otro partido que no sea el PP». Interrogada varias veces sobre esta cuestión, Cospedal sintetizó su parecer con la siguiente frase: «Una cosa es hablar del futuro y del programa del Partido Popular para España y otra cosa son las opiniones particulares de Aguirre acerca de quién es mejor candidato para presidir una comunidad autónoma que no es la suya».
La secretaria general también respondió sobre los expedientes abiertos en relación con los supuestos insultos que miembros del PP de Asturias le dedicaron a Cascos y los que el ex vicepresidente habría proferido contra la cúpula popular en Asturias. «El PP no tiene jurisdicción alguna para hacer expediente a alguien que no es del partido. Esto creo que lo entiende todo el mundo».