El grupo Nueva Vía lidera la oposicióna Rubalcaba
La portavoz popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, hurgó ayer en este terreno y vio «más preocupados» a los socialistas por saber «quién va a ser el líder de la oposición en el 2012 que por quién gobierna en el 2011».
Mientras, los desvelos del jefe del Ejecutivo para que el relevo sea una balsa de aceite también están en el alero por culpa de sus más acérrimos defensores. Juan Fernando López Aguilar, jefe del grupo socialista español en el Parlamento europeo y uno de los primeros apoyos el líder socialista en el grupo Nueva Vía, rechazó ayer que en el PSOE se pueda pensar en otro candidato que no sea el presidente del Gobierno. «No veo a otro», señaló. La opción de Rubalcaba encuentra sus mayores resistencias en los que formaron parte de Nueva Vía, la plataforma que aupó a Zapatero a la secretaría general del PSOE, porque consideran que sería una vuelta atrás y el reconocimiento del fracaso de una generación de socialistas.
Mientras, el secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias, intentó tapar el sol con las manos y negó que se haya abierto un debate sucesorio. No hay «ningún debate ni ninguna sucesión», afirmó el número tres de los socialistas. Pero hasta una compañera suya en la ejecutiva federal, la portavoz del comité electoral, Elena Valenciano, terció en la, según Iglesias, inexistente polémica para introducir un ingrediente más y afirmó que si Zapatero decidiera no presentarse en el 2012 no sería necesario que dejara la secretaría general del PSOE. El proceso sería, según explicó, celebrar unas primarias para elegir el candidato, siempre que haya más de un aspirante, y después en un congreso federal se elegiría el secretario general.