EL CRIMEN DE LA JOYERA | primeros datos esclarecedores
Marta fue asfixiada en un piso de León tras forcejear con los dos colombianos
Carlos Moreno fue el detenido que confesó su participación en los hechos y guió a la Policía al cadáver
El subdelegado de Gobierno firma en el libro de condolencias de la familia de Marta Villayandre.
La autopsia realizada al cadáver de Marta Villayandre revela que la joyera falleció por asfixia y que en los instantes previos a su muerte se produjo un forcejeo con dos de los colombianos detenidos, a raíz del cual presentaba algunas contusiones menores y arañazos varios en zonas diversas de su cuerpo. Según ha podido conocer este periódico, la muerte se produjo en un piso del casco urbano de León, en una zona relativamente céntrica y en la ejecución material del homicidio participaron dos colombianos.
El clan había urdido una trama para robar a la joyera. Aprovechando que la víctima conocía a Heidy Quiñones Giraldo, la camarera de Chocolates Valor que también permanece encarcelada por estos mismos hechos, se concertó una cita para realizar una importante operación de venta de joyas. Era la tercera vez que Villayandre se citaba con personas de este entorno.
De acuerdo con los datos obtenidos por los agentes de la Policía Judicial de la Policía Nacional de León, la muerte se produjo en un piso de la capital, propiedad de una tercera persona ajena a lo que iba a suceder, que prestó el inmueble sin saber qué uso se le iba a dar y que ha sido interrogada ya por lo ocurrido.
Marta acudió a su cita en este inmueble con los colombianos con un importante pedido de joyas, de alrededor de 20.000 euros, convencida de que iba a llevar a cabo una venta de alto nivel a pesar de que no conocía a sus interlocutores, Carlos Enrique Moreno Rivas (que tiene una niña de cinco años con Heidy Quiñones) y Óscar Tello Rodríguez, para los que el titular del juzgado de Instrucción número 2 de los de León ha decretado también prisión incomunicada y sin fianza.
Tras arrebatarle las joyas se produjo el forcejeo en cuestión, que terminó con la vida de Marta Villayandre, asfixiada presuntamente por los colombianos a los que se imputa su homicidio.
El cadáver fue trasladado directamente desde el piso en el que se cometió el crimen hasta el coche de la fallecida, que se encontraba aparcado en la calle. La Policía sostiene que todo esto ocurrió a plena luz del día y sospecha que para disimular es muy probable que se envolvieran sus restos mortales en sábanas mantas o similares.
Sospechas iniciales. A la vista de que desde un primer momento se sospechaba de la participación del clan colombiano en los hechos y una vez que los teléfonos de los sospechosos estaban intervenidos, se detectó que el teléfono móvil desde el que se había realizado el contacto con la joyera estaba contratado con una identidad falsa, a nombre de un súbdito indio. Posteriormente, los presuntos autores del homicidio contrataron una nueva línea, esta vez por el sistema de tarjeta de pre-pago.
Las detenciones de los tres sospechosos a los que se estaba siguiendo desde un primer momento, se precipitaron al tener constancia los medios de comunicación de la aparición del vehículo de la joyera en el depósito municipal de vehículos de Oviedo, a donde lo había trasladado la grúa municipal el día 19 de enero, tras encontrarlo en una zona de carga y descarga de la calle Arzobispo Álvarez Guisasola, donde lo habían dejado mal aparcado los presuntos autores del homicidio, que se habían desplazado desde León para depositar el cadáver en un barranco de la localidad asturiana de Parana, cerca de Campomanes, en la bajada de la N-630 por el Puerto de Pajares.
Entrega del depósito. El mismo día de la detención de los tres sospechosos, una persona que mantenía relación directa con ellos se personó en la Comisaría de Policía de León, para hacer entrega de las joyas que le habían entregado en depósito los supuestos autores de los hechos y para explicar que no tenía nada que ver con lo ocurrido.
Durante la jornada de hoy, prestará declaración ante el juzgado de Instrucción número 2 de León como imputado el cuarto sospechoso de este caso, un hermano de uno de los otros tres detenidos, que permanecía en la Prisión Provincial por otro delito ajeno a este caso y que sin embargo pudo tener relación con el asunto.