EL CRIMEN DE LA JOYERA | UNA PÉRDIDA IRREPARABLE
«Estamos pasando por un momento muy doloroso»
La familia todavía no se ha personado como acusación particular en el sumario
La familia de Marta Villayandre Bayón no se ha personado por el momento en el sumario abierto por el Juzgado de Instrucción número 2 como acusación particular. «Es un tema que todavía no hemos hablado. Ahora estamos pasando un momento muy doloroso», comentó Francisco Javier Villayandre Bayón, hermano de la víctima.
No obstante, la familia ha estado en permanente contacto tanto con la Policía, como con el magistrado que instruye la causa por el robo con violencia y el homicidio de su hermana, tal y como está calificado por el momento el sumario abierto.
La familia no quiere hablar de los detalles de la investigación. «Todo lo que sabemos está bajo secreto de sumario y lo voy a respetar porque ellos han confiado en mí y yo en ellos», dijo Villayandre en referencia a la estrecha colaboración que han mantenido con las fuerzas policiales que han investigado el caso durante los largos días de la desaparición de Marta Villayandre.
El magistrado Juan Carlos Suárez Quiñones les comunicó personalmente los pasos que iba a dar antes de que la familia pudiera disponer de los restos de Marta Villayandre para realizar sus honras fúnebres.
Ayer por la tarde, una vez finalizada la autopsia, el cuerpo sin vida de la joyera fue entregado a la familia y se dispuso su velatorio en la sala 6 del Tanatorio de León, en Eras de Renueva. Desde primera hora de la tarde no cesó el desfile de amistades, familiares y personas allegadas que querían dar el pésame a la familia y compartir con ella el doloroso momento. El subdelegado del Gobierno, Francisco Álvarez, fue uno de los primeros en acercarse al tanatorio para presentar personalmente sus condolencias a la familia. Le acompañaba la primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Villaquilambre, Manoli Ordás.
Además de muestras de dolor y solidaridad con la familia por el trágico desenlace de la desaparición de Marta Villayandre también se escucharon expresiones de rabia e impotencia ante el crimen.
La mujer se dedicaba desde hace casi veinte años a la venta de joyas a domicilio, un oficio que aprendió al lado de su padre y que se realiza a través de relaciones de confianza. El hecho de que el pasado martes 18 de enero no acudiera a recoger a su hija a la salida del colegio fue la primera señal de alarma de que algo grave había pasado. «Marta era muy metódica, muy responsable y una persona cabal», han asegurado tanto familiares como amistades y allegados.
Marta Villayandre era muy apreciada por todo su entorno profesional y por el escolar. Estaba totalmente integrada en el grupo de madres y padres de los compañeros y compañeras de colegio de su hija, que cursa estudios en el Colegio Leonés.
Su desaparición y el trágico desenlace, con el hallazgo de su cadáver el pasado lunes en Asturias, ha causado una gran conmoción en León. Las personas que divulgaron su imagen a través de facebook colgaron ayer un crespón negro en señal de duelo por la muerte violenta de Marta Villayandre.