Feijoó sigue sin dar cita a la minería

Los encerrados en León que tratan de presionar contra el retraso del decreto del carbón.
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoó, sigue sin cerrar su agenda para recibir a una delegación de los sindicatos mineros.
Durante la cumbre del PP que tuvo lugar en León a mediados de enero, el presidente gallego se comprometió a recibir a los representantes de los trabajadores para explicar la postura de su ejecutivo, que mantiene un recurso contra el decreto del carbón.
Varios dirigentes sindicales reconocieron ayer a este periódico no tener noticias del encuentro. «No hemos vuelto a saber nada más», señaló José Manuel Álvarez Maestro, del sector minero de UGT.
La presión sobre Feijoó se redobló ayer. La portavoz del Grupo Socialista en las Cortes, Ana Redondo, realizó un llamamiento a la «unidad de acción» para conseguir la pronta aplicación del decreto de ayudas al carbón en España. «Tenemos que defender una posición de Comunidad, que sea útil para los ciudadanos y sobre todo para las familias de los mineros que están sufriendo en este momento un palo absoluto en las zonas mineras del norte del país», aseguró.
Sin embargo, el vicepresidente segundo de la Junta y consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, insistió ayer en que no comprende cómo a estas horas no está publicado en el Boletín Oficial del Estado la resolución de la Secretaría de Estado para aplicar el Real Decreto del carbón que permitiría «generar actividad con toda normalidad en el sector minero» porque «ahora ya no hay ninguna disculpa». En su opinión, el Gobierno está mezclando a otra Administración pública, como es la Xunta de Galicia, «por intereses políticos», para mantener su negativa a la aplicación del Real Decreto, cuando lo que tiene que hacer, precisó, es hablar con el Gobierno de Galicia. Sin embargo, Villanueva aclaró que la petición de medidas cautelares por parte de la Xunta no impide que se desarrolle el decreto porque la solicitud de ese Gobierno regional fue posterior a la decisión del Tribunal.
La presión le llegó ayer a Feijoó desde todas partes. Hasta el presidente manchego, José María Barreda se lo pidió. «Es el único obstáculo para que puedan aplicarse las ayudas», dijo.