Zapatero ve ahora bien «cambiar de criterio» segúnlas circunstancias
PSOE y PP se enzarzan en una sesión de control al Gobierno con -˜tufillo-™ electoral

Zapatero y Bono, tras su reunión de casi dos horas.
José Luis Rodríguez Zapatero ya no niega un giro radical en su política económica. Ahora incluso saca pecho por haber sido capaz de desdecirse y dar la vuelta a sus argumentos. «En política -”defendió en el Congreso-” se puede cambiar de criterio en función de las circunstancias». El jefe del Ejecutivo, increpado por Mariano Rajoy y cuestionado por su errática forma de gobernar, alegó sin vacilar que, puesto que «la economía no permanece quieta», él también debía moverse
El comentario de Zapatero evidencia una evolución. Hace tan sólo un año esgrimió diferencias ideológicas para no buscar un pacto de Estado sobre las perentorias reformas estructurales. Y, en mayo, poco después de anunciar el sorpresivo y drástico tijeretazo al gasto social -”congelación de pensiones, recorte de la inversión en infraestructuras, bajada del sueldo de los funcionarios-” negó que se hubiera producido «cambio» o «bandazo» alguno.
En cambio, cuando el líder del PP le recordó ayer su negativa inicial a hacer la reforma laboral, su rechazo a entrar en la negociación colectiva, su optimismo sobre la fortaleza del sistema financiero y sus idas y venidas en materia energética, incluida la ambigüedad en las nucleares, volvió la oración por pasiva y salió al contraataque.
«Se puede cambiar de opinión -”adujo-”, pero lo que es llamativo es que no se tenga opinión sobre una cosa o sobre otra». El comentario pretendía dar a los populares donde más les duele. Rajoy mantiene una bajísima valoración personal en las encuestas y en su partido existe cierta preocupación por el modo en el que se ha ido asentando la idea de que es un político poco trabajador e indolente. El presidente del Gobierno trató de aprovechar esa imagen.
Fue uno de los dardos cruzados que dejaron en un pleno con claro tufillo de precampaña. Pero la artillería pesada llegó durante el cara a cara entre la portavoz popular, Soraya Sáenz de Santamaría, y el vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba.
En una pregunta parlamentaria que debería haber versado sobre la delicada situación de los autónomos, la dirigente del PP coló la una ácida crítica contra los socialistas por el caso de las falsas jubilaciones vinculadas a los Expedientes de Regulación de Empleo subvencionados por la Junta de Andalucía.
ERE y corrupción. «¿Sabe lo que dicen los autónomos? -”inquirió Sáenz de Santamaría-”que ellos pagan religiosamente el IVA aunque no cobren el trabajo, y que en Andalucía, si eres socialista, cobras la jubilación aunque nunca hayas trabajado, y que la Junta de Andalucía tarda 300 días en pagar a los autónomos porque para ellos no hay fondos; los fondos los reservan los amigos del señor Chaves para los reptiles».
Rubalcaba se confesó incapaz de reprimirse y especuló con el número de desempleados que se podrían haber contratado con los «cientos de millones» de la trama Gürtel si gente del Partido Popular no hubiera, presuntamente, «robado».
En la misma sesión y a una pregunta de ERC, Zapatero advirtió a Cataluña de que deberá cumplir su plan de reducción del déficit y aseguró que el Ejecutivo no va a revisar «cada cuatro días» el sistema de financiación autonómica.