Los guardias civiles ratifican que la cinta fue manipulada
Los cortes en la cinta que grabó el bar Faisán en el momento del supuesto chivatazo a ETA no fueron «accidentales». Los guardias civiles a los que el juez pidió un informe para analizar el video volvieron a ratificar ayer que las interrupciones fueron intencionadas. Una versión que contradice a la dada por la Policía Nacional, cuyos agentes explicaron al magistrado de la Audiencia Nacional Pablo Ruz que los cortes pudieron deberse al «deterioro» de la cinta.
Durante casi una hora, tres guardias civiles fueron interrogados por el juez para ratificar su informe. Los agentes confirmaron que la «manipulación» de la grabación se produjo en el instante en que ocurrió el supuesto soplo a la red de extorsión de ETA.